infa.me

Tras unos años de parón mi blog está de vuelta. Pero aquí no vas a encontrar los viejos artículos y chorradas que publicaba en infa.me ni en el original Sólo otro blog infame que comenzase allá por 2005 cuando era un puto crio. No, lo que tienes delante es un proyecto mucho más ambicioso. Es todo nuevo y mejor.

Si te soy sincero, puede que todo esto se deba a que estoy en plena crisis de los cuarenta y necesito propósito en mi vida con una excusa para rememorar mis tiempos mozos y “cuando internet molaba” con mis amiguitos frikis. Pero por otro lado llevo dos décadas trabajando en tecnología, he sido empleado y empleador, he vivido fuera, he enterrado a seres queridos, he desarrollado enfermedades crónicas (no me estoy muriendo, no te asustes), he ganado algo de pasta, he viajado un poco, he llorado en la ducha y despertado envuelto en sudor en mitad de la noche… y también empiezo a sentirme que sé un par de cosas sobre las que puedo hablar con cierto conocimiento. Así que volver al blog se me hace muy natural. Creo que es buen momento.

No sé si te acordarás pero desde el comienzo de Sólo otro blog infame siempre puse mucho cariño en cuidar los detalles. No sólo en cuanto a los temas sobre los que escribía sino también cosas aledañas como los diseños propios que hice de cuando en cuando para no usar plantillas estándar. Cuidaba la tipografía, corregía erratas y hasta tenía algunas cositas innovadoras buscando las cosquillas a WordPress como aquello de poder cambiar los taglines en que podías dejar un mensaje para el próximo lector como el que hace una pintada en un WC.

En resumen, que ya de joven no era ningún cutre. Siempre pensé que mi blog era «de los buenos» y creo sinceramente que este nuevo infa.me es mejor que lo que fue en ninguna de las épocas anteriores. Y para demostrarte lo convencido que estoy de lo bueno que es lo he convertido en un sitio privado con acceso exclusivo para suscriptores. Como OnlyFans pero sin enseñarte la picha. Al menos no de momento.

Calculo que la gente que solía leer mi blog ahora como mínimo mínimo tienen 30 palos. Y mi teoría es que con esa edad uno ya entiende que el esfuerzo se ha de compensar. Así que éste es el trato que te propongo.

Yo te doy:

  • Artículos escritos con cariño, dedicación y regularidad.
  • Historias personales. Del tipo que no me atrevería a publicar si supiera que los textos terminarían indexados en Google para los restos.
  • Todo escrito a mano sin nada de IA. Sólo faltaba.
  • Hilos de comentarios. Para que digas lo que tú piensas de esto y aquello y charles conmigo y el resto de la parroquia.
  • Acceso directo para sugerirme temas y nuevos artículos. Puede que te ignore, eso sí.
  • Alguna chulada técnica de cuando en cuando. Algún vídeo, algún audio, alguna cosa interactiva cuando el tema del artículo se preste.
  • Páginas bien formateadas, que cargan a todo trapo y se leen bien en el móvil.
  • Sin anuncios.
  • Sin trackers.
  • Sin cookies.
  • Sin pop-ups.
  • Sin SEO.
  • Sin mierdas.

Tú me das:

  • 25 euros por un año de acceso.

¿Trato? Nos vemos dentro.