¡Sólo lo hacen por recaudar!

Si hay algo que me enigma de la sociedad en la que vivimos es esa opinión generalizada de que el Estado es algo ajeno a los individuos y fundamentalmente nocivo.

¡Hijos de puta!

Dejando de lado la orientación política de cada cual (salvando de esta quema a los que se declaran anarquistas) no deja de sorprenderme que para mucha gente todo lo que tenga que ver con organismos públicos y, especialmente, con hacienda genere tantos recelos y odios.

A ver, creo que todos estamos de acuerdo en que el dinero público en España se gestiona bastante mal, y no hace falta abrir mucho los ojos para ver que la mayoría de lo que se hace de forma pública suele ser más cutre y más caro que sus equivalentes privados. De hecho ese es el argumento más potente de quienes andan desmantelando muchos servicios sociales en aras de la supuesta eficacia económica. No voy a entrar a valorar esto último (de hecho con la redacción del párrafo creo que ya queda clara mi opinión).

Fotografía de unos billetes de Euro bajo luz negra

Lisérgico.

Tampoco me voy a rasgar las vestiduras con que todo lo público sea tan cutrongo. Por moverme en un terreno que conozco bien pondré de ejemplo las webs de los organismos públicos. Todos los habéis sufrido en vuestras carnes para buscar cualquier información oficial o hacer algún trámite, estoy seguro.

Es fácil darse cuenta de por qué son siempre tan jodidamente mierderas. Pensad que esas webs están hechas directamente por funcionarios o por empresas privadas subcontratadas.

  1. Los funcionarios son típicamente, y que me perdonen las excepciones, gente bastante mediocre y sin ningún aliciente ni interés por mejorar profesionalmente.
  2. Las únicas empresas privadas que se pueden permitir trabajar con la administración (asumiendo sus terribles calendarios de pagos, concursos interminables y demás burocracias) son las consultoras gigantes y, las consultoras gigantes, suelen estar compuestas típicamente, y que me perdonen las excepciones, por gente bastante mediocre y sin ningún aliciente ni interés por mejorar profesionalmente.

Así que es de cajón, la web de la AEAT nunca se va a parecer a la de una startup molonga porque la gente que trabaja en ellas, sencillamente, no da (ni quiere dar) para más. La gente brillante y motivada capaz de hacer la web de una startup molonga prefiere currar en Tuenti a hacerlo en un ministerio casposo.

Pero volvamos al tema principal. Si aceptamos que el Estado es algo necesario y, aunque veamos que el despilfarro y la falta de calidad de sus servicios tal vez sea algo estructural y que nunca podremos hacer un trámite de hacienda desde el iPad, al final a todos nos gusta que por la noche pasen unos señores a vaciarnos los cubos de basura y que vengan los bomberos cuando nuestro gato se sube a un árbol; así que, ¿por qué demonios nos molesta tanto pagar la cuenta?

Sí hombre, para que se lo quede Zapatero

Las multas son un gran ejemplo de esto. Siempre que se establecen nuevas multas (especialmente en cosas de tráfico) no tarda en aparecer gente criticando la nueva medida y, muy a menudo, su denuncia se basa en que ‘esto sólo lo hacen para recaudar’.

Y yo digo, de acuerdo, para ti la perra gorda, aceptamos que los radares de tráfico no están puestos para salvar vidas sino para recaudar y que la DGT es un hatajo de ladrones al que sólo le preocupa sacarte el dinero del bolsillo. Muy bien, ¿y qué cojones hay de malo en ello?

Hasta vería más razonable cuestionar que tenga que pagar más el que más tiene a cuestionar que tenga que pagar más el que peor se comporte.

Si damos por sentado que el Estado es algo necesario y que requiere financiación, ¿cuál es el problema de que lo financien en mayor medida los que no cumplen las normas? Para mí esto es un canal más para obtener ingresos (igual que lo son los impuestos, las loterías y demás) y considero perfectamente legítimo que si eres tan gilipollas y tan incívico como como para andar cometiendo infracciones y no cumplir con cuatro putas normas bien sencillas tengas que pagar más al conjunto.

Pero lo jodido no son los que cometen infracciones y se quejan de las multas, ni tampoco los colegas que les incitan a reclamar las multas para que se las quiten por un defecto de forma mientras se meten con los políticos corruptos; lo realmente jodido es que nos parezca socialmente aceptable la actitud de que colaborar con el conjunto es algo malo y que, cuanto menos pague cada uno, mejor.

20 comentarios, les das la mano y te cogen el brazo

Juro por mi Imac que hace una hora estaba haciendo en Google la búsqueda “detector radares ético OR detector radares moral”. Y mientras leía algunos comentarios en algunos foros y comentarios, me quejaba en voz alta delante del ordenador (que lo hago siempre que encuentro algo que me indigna) sobre las excusas que pone el personal. Y he tropezado con uno que ha dicho esto:

si hay algo que te avise que hay un radaar no puede ser legal, es como el que avisa al delincuente que vienen a por ti los de la poli

A lo que le han seguido respuestas como “Tu flipas chabal!!” y algún que otro vacile. Sospecho que, si a alguien le molestan estas cosas, es porque limitan su “libertad” de movimiento en la carretera. El gobierno y sus medidas recaudatorias injustas que no me dejan jugar al Carmageddon en la carretera.

Yo he venido aquí a leer lo de la doctrina Parot y lo de Mourinho, que conste.

Yo siempre he opinado que todo el tema de la corrupción política es un claro reflejo de la sociedad española. La diferencia recae en cuanto puede uno afanar al estado para si mismo.

Estoy de acuerdo con la idea en general, pero…

¿Qué hay de malo en ir a 160Km/h en una carretera que lo permite, sin tráfico, y sin ir bebido, con un coche de lujo que se lo puede permitir sin salirse del trazado? Mientras se frene en cuanto haya el más mínimo indicio de tráfico…

Por ciudad, no te digo que se pueda ir a 80Km/h, pero en muchos casos se puede ir a 50-60Km/h sin mucho problema, por grandes avenidas.

Me parece mucho más grave saltarse un semáforo por ir hablando por el bluetooth, esos fitipaldis que por ir demasiado rápido cuando no se puede, ponen en peligro a los demás, esos que no respetan los pasos de cebra sin semáforo…

No me molesta pagar las multas cuando me he saltado un semáforo por despiste o por calcular mal. Seguramente aun yendo rápido, podría haber ido menos ligero y la próxima vez calcularé mejor. Y si no, la próxima vez saldré antes de casa.

Me molesta pagar la multa por un radar móvil ubicado en cuesta abajo por una autovía de dos carriles para cada sentido con cero tráfico cuando voy a unos peligrosísimos 140Km/h.

A mi no me molesta pagar el impuesto de basuras, me molesta que el centro de Madrid sea una especie de vertedero cubierto de mugre, porque estoy pagando para que esté limpio.

Me molesta la subida de impuestos cuando veo cómo está gestionando mi dinero el Estado porque el agujero de mi bolsillo crece, pero el de sus manos rotas no encoge.

Por eso, la gente se queja. Porque los políticos no solucionan los problemas, crean otros nuevos, por mero afán recaudatorio o que les cuadren los presupuestos.

Coño Carlos, pues no estás de acuerdo con la idea general, de hecho eres justo el tipo de tío al que estoy criticando. Ojo, que me parece estupendo, pero sólo por dejarlo claro.

Coincido en la opinión de la tropa que trabaja en las grandes consultoras, pero con los funcionarios no es así. Muchos de ellos eran los mejores estudiantes de su promoción, máquinas de aprobar exámenes que por eso entraron a funcionarios.

Precisamente los tontolaba que trabajan en los Tuentis no lo hacen por ambición, sino por criterios estéticos a veces infantiles – me mola que haiga un futbolín, me mola usar lo último de lo último de lo último.

Aunque sé que tu experiencia por allí arriba no fue del todo grata, realmente eres de mentalidad nórdica. Y yo también. El concepto “europeo” del bienestar es muy claro: todos ponemos pasta (en algunos países es MUCHA pasta) para que toda la sociedad tenga las necesidades cubiertas: sanidad, educación, infraestructuras, bomberos, etc.

El problema viene cuando alguien traiciona la confianza. En España (y, en general, me atrevo decir que en todos los países mediterráneos) no podemos confiar en la gestión del dinero del Estado, porque está visto que es pésima. Sin confianza, las personas no quieren pagar porque creen que están tirando el dinero.

Sin embargo, ¿quién pone a mandar a unos dirigentes tan malos gestores? No es la mano de Dios, es la democracia. Los dirigentes no son sino un reflejo de la sociedad que los ha votado. Mientras se vote mayoritariamente a malos gestores, seguiremos sin poder confiar en su gestión.

¿Cómo conseguimos una sociedad que vote “mejor”? Para empezar, se necesita una sociedad educada, con espíritu crítico, que no caiga en reduccionismos del tipo “para qué voy a dar dinero si se lo quedan todo pero yo quiero ir al médico gratis y sin esperas”. Una sociedad que sepa que cooperar es la mejor manera de tener el máximo beneficio individual, y no sólo colectivo.

Claro que para tener una sociedad educada hace falta un buen sistema educativo. Y para ello hacen falta personas mejor preparadas y muchos recursos. Y aquí volvemos al principio del círculo.

ESTAMOS BIEN JODIDOS.

zrubavel, cuidado con eso que te metes en un berenjenal importante. Ser el mejor de la promoción y aprobar muchos exámenes es perfectamente compatible con haber perpetrado la web de Renfe. Yo hablo de gente profesional y con ganas de hacer las cosas bien, que son cosas distintas.

Haber, la gente acostumbrada a la excelencia suele tener niveles de exigencia elevados, en su trabajo y en el que esperan de los demás, una de las cualidades fundamentales de los mejores profesionales.

La web de Renfe es el típico proyecto fallido porque el día que la lanzan tenía versión para sordos (absurdamente bien posicionada en buscadores) y en todas las lenguas cooficiales. Ahí te das cuenta de que hay problemas y necesidades internas que, aunque absurdas para el usuario final, son importantes en sus desarrollos. Paradójicamente podrían haber rodado más cabezas si no hubiera versión gallega que por hacer un monstruo de siete cabezas sin la más mínima usabilidad.

Enhorabuena por el insulto gratuito al millón y medio (mitad +1) de funcionarios y a decenas de miles de trabajadores del sector privado.
Me imagino que por estadística tu te consideras mediocre también, si no es así estaría bien que nos lo enseñases en algún repositorio de código.

Unos ejemplos estupendos. Renfe, una web de una empresa privada hecha por otra empresa privada. AEAT, siendo España uno de los países donde mejor se hacen las gestiones on-line con hacienda (un sistema monstruoso) y donde los inspectores disponen de un sistema de cruzado de datos que es ejemplo para el resto de Europa. Ahí te has lucido.

Hugo, estoy de acuerdo en la idea general, si, en la necesidad de financiación del estado y que tanto las multas como los impuestos son vías estupendas de financiación. Y en que a los españoles nos gusta saltarnos la ley a la torera y cuando nos pillan nos quejamos, y que evadimos el pago de impuestos todo lo que nos permite la ley o incluso al margen de la misma.

Ahora, lo que me molesta es lo mal puesta que está la ley de tráfico en muchos casos, “por afán recaudatorio”, y que no se aproveche el dinero que pago en impuestos para aquello para lo que lo pago.

Yo he pagado bastantes multas (1 de semáforo y bastantes de aparcamiento, algunas por mero despiste) y no me he quejado del afán recaudatorio en la mayoría de ellas, porque han sido culpa mía, y apechugo.

Creo que eso contrasta con lo que escribes o es que el cajón donde metes a quienes describes es más grande de lo que parece.

¿Para cuándo multas y tasas proporcionales a la renta?

Yo me muevo en los extremos:

– Estoy de acuerdo en tener una presión fiscal alta si ese dinero se gestiona de forma impecable y transparente.
– Quiero que el Estado se vea reducido a la mínima expresión e insto a la desobediencia civil. Ellos crean las leyes -sean razonables o no- y fijan las multas en caso de incumplir estas leyes.

Pero para centrarnos en el tema DGT, pienso que el origen de las quejas viene supedita al hecho de que ese dinero recaudado no sabemos a qué se destina y no se percibe como dinero reinvertido en mejorar las infraestructuras existentes.

El artículo tiene telita y muy mala leche (lo típico que mola de infame), pero al menos dice una cosa muy clara:
– Los españoles piensan que pagar impuestos es malo en general, porque con ellos se hace menos de lo que esperan que se haga. Y esta opinión viene de lejos (varias generaciones dicen siempre lo mismo)

La verdad es que los impuestos en España ni son los más altos ni son los que menos beneficios entregan a sus ciudadanos. Ni siquiera en proporción. España es un paraíso con muy poquitos fallos, lo mires por donde lo mires.

Pero parece que nadie quiere darse cuenta de eso, o que hay muy pocos que han salido y visto el percal. Porque la verdad es que las estadísticas pueden decir misa, colo hay que pasar unos meses o unos años fuera de España para entender cuántas cosas damos por sentadas con las que en otros sitios solo pueden soñar.

@Carlos… te has lucido con el comentario.

Carlos,

Hola, cuando dices que las páginas web se hacen entre funcionarios y empresas subcontratadas te falta el término medio… las empresas públicas, que es mi caso. Trabajo en una empresa pública que entre otras muchas cosas hace bastantes desarrollos informáticos para administraciones públicas y te puedo asegurar que estoy rodeado de patanes y gente mediocre.

Te pondría poner ejemplos a miles, como ver tablas de bd donde se guardan datos de cálculos de subvenciones sin restricciones (pk, fk, etc), una analista de oracle preguntando en un curso que “que es eso de href que pones al lado de <a" etc… Sin ir más lejos, en una auditoria que le hicieron a mi proyecto, ponía que no cumplíamos "dentro de lo razonable" (vamos, que ni de coña) con las especificaciones de la metrica3. ¿y que paso? que se arregló un poco la documentación y asunto resuelto. todos los jefes siguen calentando la misma silla.

cuando dices que no te importa que contribuyan más los incívicos estoy de acuerdo contigo, pero después de trabajar en el sector público y ver en primera persona como se gestiona "nuestro dinero" te aseguro que no me hace puta gracia que me quiten hasta un misero euro de mi bolsillo, y comprendo que haya esta mentalidad de querer pagar lo mínimo posible.

Arturo ha dicho dos palabras críticas: “impecable” y “transparente”. Necesitamos exactamente eso.

Estás en medio del desierto y te encuentras una carretera que lo cruza. Tú vas andando en perpendicular y quieres atravesarla. Es recta, está vacia y la ves alejarse en las dos direcciones. Con tu mirada puedes llegar a ver decenas de kms. a lo lejos, donde se pierde con la curvatura de la tierra. Pero delante tuyo, justo por donde quieres cruzar hay un semáforo. Y está en rojo. No pasa ningún coche ni ves a ninguno acercarse pero el semáforo sigue rojo.

¿Te lo saltas? ¿Te quedas esperando?

No todas las normas son justas ni racionales. Cumplir todas las normas puede que te haga “mejor” ciudadano. Pero si tras haber analizado la situación no puedes actuar en consecuencia sino que sometes tu albedrío al poder (legistlativo, en este caso) entonces eres menos individuo.

Al final todo se reduce a autoritas vs. potestas. Los 120km/h son, a veces, un residuo legal al que nos sometemos por inercia, como en la historia del banco en el cuartel. Pueden tener potestas pero no siempre tienen autoritas.

Javier Cañada, pero es que para mí son cosas completamente distintas. Yo me he saltado ese semáforo en rojo (y en circunstancias mucho menos justificables que las de tu ejemplo), pero cuando lo he hecho he asumido el riesgo de mi acto y mi responsabilidad como ciudadano. Es decir, que si me multasen por ello, lo aceptaría de buena gana y no me quejaría a nadie por ello (aunque parezca absurdo).

Y he llegado antes a casa, habiéndomelo saltado y sin hacer daño a nadie, pero considero que la sociedad tiene pleno derecho (tanto potestas como autoritas) a castigar mi comportamiento y emplear la multa en beneficio del conjunto. Es más, cuando cometo una infracción de forma deliberada es porque estoy plenamente dispuesto a ‘perder’ el dinero de la multa y ya sólo por eso, por estar dispuesto a tener que pagar, creo que se justifica que me lo cobren.

(Claro, la respuesta a esto sería sugerirme que cada vez que cometa una infracción, reciba o no una multa, me denuncie a mí mismo o ceda ese dinero al Estado de alguna manera. Y no, tal vez no soy tan consecuente.)

Recuerdo con especial cariño a un tipo con el que trabajé, comercial chustero, de unos cincuenta años. El tío había tenido en sus tiempos una empresa de transporte urgente en furgoneta y tal vez por eso conducía de una forma extremadamente agresiva. Un día, yendo a una reunión, se saltó un semáforo de forma escandalosa. Se lo recriminé y me dijo ‘los semáforos son para los anarquistas’. Solté una carcajada y me explicó cómo, para él, los semáforos existían para la gente que no era capaz de razonar en qué momento entrar en una glorieta en base a los coches que pasaban y la gente esperando para cruzar y no en base a una simple lucecita. Por desgracia, más allá del gracejo que tenía el tipo contando su verdad, la realidad es que ese día hubo alguien al que de pronto se le cruzó un coche por un lado que no se esperaba.

Y sí, tal vez cuando alguien circula a 140 por un tramo de autovía en que no hay nadie más no está poniendo en riesgo a nadie, como dice Carlos, pero para mí el albedrío no ha de existir en ecosistemas en que la muerte de otros puede venir determinada por la imprudencia de uno mismo. Sí, todos pensamos que controlamos y que nuestro coche puede ir a esa velocidad sin problema, y que nuestros neumáticos están perfectos y el firme seco, y que no hay ni un coche a la vista, y demás argumentos típicos. Pero para mí es igual que el que va con dos copas encima y piensa que sus facultades están perfectas. Ojo, tal vez lo estén y en lugar de mirar el alcohol en sangre se tendría que hacer una prueba de habilidad y reflejos, pero la integridad de los demás está por encima de su libre albedrío y por eso se simplifica y se hace una prueba de alcoholemia.

En conclusión, poder conducir más o menos rápido (para mí) no es una cuestión importante sobre la libertad de un individuo, es un medio de transporte, joder. No te están diciendo que no leas tal o cual libro, o que no hables de tal o cual tema, o que no te acuestes con alguien de tal o cual sexo. Simplemente te están diciendo que no te pases de tal velocidad, que te detengas de cuando en cuando en base a unas lucecitas y que no aparques en determinados sitios. No parece tan complicado de cumplir y, si lo rompes, lo pagas.

Después de leer la entrada y los comentarios me sorprende que nadie haya dicho lo evidente: la leyes están hechas para cumplirlas y si no pues hay consecuencias.

Hasta aquí todos de acuerdo, pero ¿qué pasa cuando se “malversan” esas leyes? y para mi en muchas de las multas existe esa malversación de la ley, ¿o nadie sabe de un radar que está colocado en el punto más recaudatorio y no el punto más preventivo? que es lo que nos están vendiendo los políticos responsables de la DGT.
¿O nadie vive en una zona residencial en la que han pintado de azul la zona donde aparca el coche para poder cobrar la zona azul? cuando se lo que nos venden es que la zona azul sirve para dinamizar el comercio

Para otro día, si queréis hablamos de como se gastan los políticos esos euros que nos ha costado tanto ganarlos (al menos a mi!) .

Por cierto, no todas la multas son recaudatorias, también las hay que cumplen con el objetivo de la ley, como por ejemplo las relacionadas con los controles del alcoholemia, así como no todos los funcionarios son mediocres, en este punto creo que la generalización no es buena.

Llevo la pila de años como profesional en la carretera y desde ya os digo que, si quisieran recaudar de verdad, las íbamos a pasar muy putas (salvo, por supuesto, los “flanders” que cumplen incluso las señales de 40 de obras).

En un escenario de recaudación pura y dura:
–Nada de carteles de 2×3 avisando de la presencia próxima de un rádar, por supuesto. El Gobierno Vasco dejaría de pintar los de cuneta de color amarillo fosforito.
–Rotación contínua de vehículos camuflados. Cualquier profesional se conoce de memoria la media docena de camuflados que merodean por una provincia entera. Cualquier vasco sabe que todos ellos son Passat y algún que otro C5. Si comenzaran a intercambiar vehículos entre diferentes jefaturas y a instalar rádares en furgonetas, en tractores, en camiones pequeños inclusos, ya veríais la que iba a caer. Nadie se espera un rádar en una furgoneta de Movistar aparcada en la acera de un pueblo.
–Radares de trípode. Hago tropecientos kilómetros al año por todo tipo de carreteras y sólo he visto uno. Si se generalizaran, más de uno tendría que vender el coche para pagar las multas.
–Día de la distancia de seguridad. Día de la circulación por el carril adecuado (el derecho). Sólo con comenzar a poner multas por estos dos motivos, se recaudaría en un mes lo que ahora se hace en un año. Porque en este país no lo respeta ni Dios.

Así que, cada vez que alguien se queja de afán recaudatorio por un rádar absurdo en una recta (que los hay), me entra la risa floja.

En cuanto no puedes echar a alguien el 90% de la gente se acomoda. Los funcionarios en informática son gente terriblemente desactualizada que además tira de consultores externos como bien dices que no suelen ser los mejores de las empresas). Resultado, cualquier portal de un freelance está mejor pensado que cualquier cosa de la administración.
Las webs de los organismos, y cualquier servicio digital (tipo certificados digitales o DNI electrónico con mensajes de error equivocados y sólo 3 intentos de contraseña antes del bloqueo, sin soporte para mac a no ser que te vuelvas absolutamente loco y obligatoriedad de usar Windows si no quieres problemas, sin sistemas de recuperación de contraseña o asociación al móvil y un larguísimo etc) en España es sencillamente detestable. Uso páginas de impuestos en España y en Inglaterra. Pues bien, en Inglaterra serán funcionarios pero las webs y la gestión del tema burocrático está sencillamente a años luz. Simplemente un ejemplo de la página oficial del gobierno: https://www.gov.uk/

No me conteste todavía, bueno, mejor sí