No toda publicidad es buena

Metro de Madrid ha anunciado un acuerdo con Vodafone para, durante tres años, patrocinar la línea 2 de Metro (es roja) y la estación de Sol (la más céntrica de la red).

No voy a cuestionar que Metro de Madrid se financie de esta manera, al fin y al cabo tratar de racionalizar las decisiones de los políticos suele llevar rápidamente a callejones sin salida. Así que voy a centrarme en el lado de Vodafone, una empresa que opera más o menos en el libre mercado.

A ver, no voy pasarme de listo, doy por hecho que una decisión de esta magnitud se toma con muchos argumentos detrás (sospecho que el millón de euros al año acordados serán una ganga para la cantidad de impactos que van a generar) y por gente cualificada en la materia (y no un blogger rosa del tres al cuarto); Vodafone no ha llegado a ser lo que es tomando malas decisiones.

Pero como usuario del Metro no puedo dejar de plantearme si este caso concreto de publicidad perjudica más de lo que beneficia.

Fotografía de un banco vacío en una estación de Metro de Madrid

Me explico. Con lo poco que han enseñado ya se puede observar que la implementación es nefasta. En lugar de crear nuevos espacios de publicidad (la funda de los títulos de transporte sería un lugar perfecto, como hizo IKEA en Londres durante años) lo que han hecho es meter el logo de Vodafone con calzador en el sistema de señalización, corrompiendo el uso del color y mezclando sin ninguna vergüenza la información con la publicidad.

Es sólo un estacazo más al sistema señalético del Metro, que tiene ya más de 30 años y ha aguantado a la perfección pese al abandono y las inconsistencias provocadas por el plano de 2007 y demás despropósitos. Pero ojo, que toquen la estructura de señalización de un transporte no es algo que me ofenda sólo desde un plano formal (que también) sino que estoy convencido de que estos cambios van a generar dudas y desconcierto en los viajeros (sobre todo los turistas).

Y si, como han dejado entrever, hacen la misma jugada con futuros patrocinadores, sugiero que infa.me patrocine la línea 8.

No es algo que vayáis a leer en los periódicos pero este tipo de cosas (que en un sistema en que las líneas se identifican por la combinación de [color + número] de pronto haya una que se identifique por un [logo + palabra + color + número] y que, además, la palabra sea la misma que identifica a una estación que, no sólo está presente en la línea del mismo nombre sino que también lo está en dos más y a su vez tenga correspondencia con la red de Cercanías, en la que la estación se seguirá llamando de otra forma) al final producen frustración, y frustración no es el típico valor con el que una marca intente relacionarse.

La segunda parte es un poquito más amplia, ¿por qué nadie querría asociar su imagen con el Metro de Madrid? El Metro es el medio de transporte del populacho, hervidero de gente poco aseada y terreno de juego de los carteristas. Por echar más leña al fuego, en los últimos años la imagen del Metro ha ido cayendo en picado por la degradación del servicio, el aumento de las tarifas y las ridículas campañas de autopublicidad. Y, para colmo, precisamente el suburbano es uno de los lugares en los que los teléfonos móviles no funcionan muy allá. De verdad, no se me ocurre algo peor para patrocinar.

Lluvia dorada

¿Sabíais que en la vejiga cabe en torno a medio litro? La universidad de la calle, hermano.

Hace unos días estaba en la T4 del aeropuerto de Barajas (cual entrepreneur de las internets) y sentí la llamada de la naturaleza por parte de mi vejiga. Me acerqué a uno de los urinarios de pared de los impecables aseos (daría para otro post preguntarse si la T4 está más limpia porque es la que usan las aerolíneas buenas o si es que los pasajeros de estas aerolíneas son más cuidadosos y conservan mejor las cosas) y, cuando me encontraba en plena micción observé algo perturbador (la narración es un poquito escatológica, aviso).

Si, como yo, sufres el síndrome de la vejiga vergonzosa es todavía más incómodo.

Imaginad la situación (sobre todo las lectoras, que no estáis acostumbradas al asunto), estás ahí, con tu inseparable amiga cogida entre las manos en una de esas situaciones de vulnerabilidad de la vida cotidiana. Intentando no pegarte demasiado a la porcelana para no llegar a rozarla ni con un átomo, pero a la vez acercándote todo lo posible para evitar dejar desprotegido un lateral, impidiendo así que el primero que pase te pueda ver la minga.

Al momento nace la magia, empieza a fluir la orina y en décimas de segundo ajustas el vector de salida para tratar de minimizar la salpicadura contra el urinario. Normalmente la chapita del desagüe empieza a acumular espuma cual rompeolas en marea alta y ahí la reacción natural, ya con la intervención encarrilada, es mirar para otro lado justo en el momento en el que, por pura convección, el olor de tu descarga (y de las de los anteriores) se eleva hacia tus fosas nasales.

Aquí una foto de la prueba.

Pero, un momento, has pasado algo por alto, ¡la chapa del desagüe del urinario tiene troquelado el logotipo de Aena!

Ya de entrada, que empresas de infraestructuras (como Aena o Adif) intenten exponer su marca hacia el público general me parece ridículo y creo que sólo añade confusión a los usuarios (a nadie le importa un carajo que la estación o el aeropuerto los gestione tal o cual entidad, especialmente cuando no hay alternativas). Pero ni siquiera hace falta llevar el debate tan lejos, ¿en qué coño estaban pensando cuando decidieron meter el logotipo ahí?

Colar publicidad de algo serio en un cuarto de baño ya me parece desafortunado a no ser que se busque un enfoque transgresor, pero hacerlo precisamente en el lugar por el que se cuelan las orinas espumosas es de juzgado de guardia, especialmente penoso si se piensa que la absurda personalización debió sumar otro piquito al presupuesto de la T4 (que fue cinco veces superior al inicial). En serio, ¿qué marca querría algo así?, sería como poner la cara del Coronel Sanders en el papel higiénico con el que se limpian el culo los clientes de los baños del KFC. No es buena idea.

Los topicazos de que es bueno que hablen de ti aunque sea para mal, que toda publicidad es beneficiosa, y que la notoriedad permanece aunque sea a partir de una crítica no me valen. Sé que hay estadísticas que lo defienden pero, como en tantas cosas, yo antepongo el sentido común. Pon tu logo en los desagües y obtendrás muchos impactos, sí, pero de pises. Corrompe con tu marca las señales de un transporte público y ya sabes lo que obtendrás cuando la gente se equivoque de estación.

12 comentarios, han comido lengua

A ver, que no. Que el logotipo de AENA está para decir “esta tapita es nuestra. Sabemos que te la vas a llevar a tu bar o a tu negocio de todos modos, pero al menos que toda tu clientela sepa que eres un choricillo”.

Por otra parte, yo no veo que asociar Vodafone con el metro sea una mala decisión publicitaria. Mi teoría: el usuario promedio del transporte subterráneo suele ser joven, urbano y normalmente al tanto de las últimas tecnologías. Esto es, el típico cliente que está hasta los cojones de “las tres Marías” y hace tiempo que se ha pasado a las OMV y a las segundas marcas. Por tanto, intentar recuperar ese nicho de mercado parece una buena decisión.

Otra cosa es que la estrategia en concreto sea la adecuada, que para mí no lo es. Normalmente, esa técnica publicitaria “voy a darte el coñazo día y noche” causa en mí el efecto contrario –esto es, el rechazo– y no creo ser el único.

Estoy de acuerdo con todos tus argumentos, a pesar de ello creo que una publicidad nefasta es buena a pesar de todo. Otra cosa es para quien. Te acuerdas del terrorismo visual de Amena a finales de los años 90? Una cosa horrible, espantosa, inaguantable. En Barcelona el verde de su logo estaba en todas partes: paradas de autobus, metro, tele, etc., con esta puñetera canción “Libre” cantada por el chaval de la peca, luego declinada de 10 maneras distintas. Y esos bailes… En fin. Me jure a mi mismo boicotear a la marca y nunca comprar ninguno de sus productos, y así lo hice. Hasta que que desapareció en 2005. Ahora ha vuelto otra vez…mucho más discreta, y es que ya no estamos vivendo en la economia del ladrillo, se nota.

Hace tiempo que no me paso por Madrid (así que menos por su metro) pero si la situación de cobertura móvil sigue siendo igual va a ser infinitamente coñero ver publicidad de una marca y ver que no puedes usar sus productor donde ves la publicidad, me refiero a estar viendo el logotipo de Vodafone y ver que ningún móvil tiene cobertura.

Me habría parecido una estrategia publicitaria más acertada (y seguramente más cara) el anunciar ·”Vodafone, la única empresa que te ofrece cobertura 3G en toda la línea del metro”

“degradación del servicio, el aumento de las tarifas y las ridículas campañas de autopublicidad”

Me parece ideal para representar una compañía “clásica” de telefonía móvil ;^)

Ahora en serio. Las maneras son horrorosas y espero que les salga mal por idiotas, pero el metro, el transporte público en general, es el gran reducto del móvil hoy en día… al menos en Barcelona: Es entrar en el vagón o en el bus y sin saber cómo tienes ya el móvil en la mano, y otras 15 personas móvil en mano también.

En cuanto a la situación del transporte publico, en el ultimo año se ha visto mermada dramáticamente su calidad a pasos agigantados, fuera de eso creo que tanto la mala cobertura como los carteristas no son dos cosas tan habituales como pueda parecer, hace ya mas de 2 años que yo no noto problemas de cobertura en las lineas que la tienen, pero vayamos al tajo,
Me parece un error gordísimo por parte de la comunidad de Madrid como por el consorcio (si es que no tiene las manos atadas) el mezclar elementos funcionales del sistema de transporte en este caso, la señalética, que aporta información y ubicación con la dichosa publicidad, solo sirve para ofuscar al viajero y mas para el viajero no habitual, ya no digamos si no tiene el español como lengua o no es usuario del alfabeto latino…
Bueno con esto en desacuerdo:
“El Metro es el medio de transporte del populacho, hervidero de gente poco aseada”
(ni que fuesen los suburbanos de América latina, donde por desgracia en el uso del metro y otros transportes públicos se ve claramente una segregación de clases sociales o poderes adquisitivos)

Personalmente yo habría respondido a la pregunta “¿por qué nadie querría asociar su imagen con el Metro de Madrid?” de esta otra forma:
Porque es uno de los mayores ejemplos de malversación del dinero publico, actuaciones con fines electorales y mal uso del dinero.
Es un vivo recordatorio de todo lo que ha sido tener ríos de dinero gratis generados por la burbuja y crédito fácil para las administraciones, generando con ello incentivos nefastos para toda la sociedad, especialmente sangrante por las administraciones.

De todas maneras coincido bastante con el resto.

«…y ahí la reacción natural, ya con la intervención encarrilada, es mirar para otro lado justo en el momento en el que, por pura convección, el olor de tu descarga (y de las de los anteriores) se eleva hacia tus fosas nasales.»

Real como la vida misma… *Snif*

Aporto mi punto de vista desde mi experiencia para enriquec… tocar un poco las pelotas. Estoy de acuerdo con Sergio. ¿El metro hervidero de gente de mala calaña? Siempre lo he visto como un sitio donde se junta gente de todas las clases (excepto políticos, claro, que luego hablan de usar el ‘forfait’ del metro, wtf), desde pobres de pedir a señoras mayores con abrigos de pelo y peinado de peluquería que no se atreven a rozar las barras. Además, poco a poco he ido viendo cómo en más estaciones y líneas no he perdido cobertura en el móvil y ahora son más bien minoría en las que la pierdo.
Pero coincido en lo de que no toda publicidad es buena, o “no siempre a mayor impactos, mejor”, porque como dice mced acaba hartando y mucho.

Por cierto, lo de AENA me parece de risa. “Hola, soy Aena y te estás meando en mí”.

Solamente espero que al menos la linea 2 tenga cobertura móvil, ya que hay muchísimas lineas y estaciones del metro de Madrid que no tienen ningún tipo de cobertura. Yo, si fuese Vodafone, trataría de dar cobertura, a ser posible unilateralmente, a esas lineas y estaciones incomunicadas. No creo que haya nada por lo que el cliente pudiera estar más agradecido. Y si a eso añades publicidad en plan “Vodafone lleva la cobertura móvil a toda la red de metro de Madrid”, pues mejor publicidad imposible.

Además, de acuerdo contigo, el metro es un lugar que yo nunca relacionaría con mi producto.

Estaciones de metro y baños públicos. No hay mejor lugar para anunciar productos gays, como los plug de iniciación (sirven para ir dilatándote y permitir el acceso no traumático de falos en tu ojete), lubricantes para fist (el resultado de la búsqueda mola más si tienes desactivado el filtro SafeSearch del Google), y blogs gays.

Jajajaaja…. me meoooooooo

¿Dónde está hastrakan?

¿Sigue escribiendo? ¿Dónde?

Libera tu fuelle