La política no os va a salvar

Lo de los diez años también pasa, casualmente, con las sequías.

En tan sólo unos días habrá elecciones generales en España y, casi con toda seguridad, habrá cambio de Gobierno y ganará el PP. No es nada extraño, en la mayoría de democracias los ciclos entre partidos se intercalan en periodos de diez años (y nuestra democracia ya empieza a madurar). Pasa igual que con los ciclos económicos y las crisis, lo único que van cambiando son los motivos de cada vez; vamos, que esto lo decía ya Adam Smith hace dos siglos.

Resultados pasados no garantizan resultados futuros

Recuerdo con exactitud las elecciones de 1996, cuando Aznar se convirtió en presidente de Gobierno. Yo tenía once años por lo que mi conocimiento sobre política no era gran cosa, pero sí tenía claro que el que estaba en el poder era Felipe González y que la gente se había cansado de él (y eso que leía un poco EL PAÍS los domingos, donde pintaban a González precísamente todo lo bien que podían). Las imitaciones de la tele también ayudaban para hacerse una idea del tema, ‘márchese Sr. González’ y todo eso era la cultura pop del momento. También era la época de la fuga de Luis Roldán y los programas de Pepe Navarro por la mañana. Ese es grosso modo mi recuerdo de aquellos tiempos desde mi perspectiva del momento.

Fotografía de unas señoras fervorosas en un mítin político

Diego Crespo.

Para las elecciones de 2000 yo ya tenía uso de razón, me había interesado por la política lo suficiente como para, con quince años de edad, darme cuenta de que todos los políticos y sindicatos eran poco más o menos lo mismo. Es curioso que en ese tiempo me costaba mucho encontrar compañeros de clase con los que hablar de estos temas. De hecho, cuando daba con alguien un poco interesado en politiqueo con el que poder charlar al final siempre era gente convencida del PP o del PSOE que no aceptaban que les dijeras que ambos partidos te parecían la misma castaña. El interés por la política de mis compañeros empezaba y terminaba en apoyar cualquier clase de huelga (de profesores o estudiantes) para perder horas lectivas.

Desde aquello hasta hoy en poco he cambiado mi opinión, he votado un par de veces más por evitar que gobernaran unos que por hacer que gobernasen otros (al mal menor de cada momento, vaya) y he mantenido mis razones para desconfiar de los políticos; y es que ellos no han hecho más que darme más y más motivos para seguir desconfiando.

Indignados

¡Extra, extra, los políticos son unos incompetentes!

En cosa de un año ha sido curioso lo que ha pasado en España con los indignados, los Twitter y tal. Ahora es muy habitual encontrar gente desencantada con la política que te dicen que ‘PP y PSOE son la misma mierda’ y que hay que votar a los partidos minoritarios. Es gracioso que muchos de ellos son los que en 2004 te decían que votases a Zapatero, y que el PSOE era un partido fantástico para quitarse a la derecha de encima, y te hablaban del ‘No a la guerra’ y la gala de los Goya. No os voy a engañar, en general me da un poco de rabia toda esa corriente surgida tan de repente, que se presentan con un discurso contra el bipartidismo como si eso fuera el nuevo negro, como si el fraude de la política, la corrupción y la incompetencia fuese un descubrimiento reciente; cuando era algo a la vista de todo aquel que se quisiera haber preocupado en leerse cuatro periódicos (distintos) y atar un par de cabos.

Total, que aquí estamos, con una sociedad que cada vez piensa de una forma más parecida a la que yo siempre he mantenido, pero, con una supuesta promesa de futuro sobre la mesa. Y es que, según lo que mucha gente parece pensar, en el caso de que no ganasen ni PP ni PSOE esto se va a convertir en un paraíso libre de corrupción y en el que los cachorritos correran por las praderas. Y eso (además de que difícilmente va a suceder porque Rajoy lo tiene en el bote) no hace sino recordarme a los mismos chavales con los que discutía cuando era pequeño y que me decían que su partido era la solución a los problemas del país. Y siento tener que ser yo el que os lo diga, pero, la política no os va a salvar. No nos va a salvar.

Ojo, mi intención no es desilusionar a nadie ni cortar el rollo al personal, de hecho, os animo a leer los programas electorales y votar con esperanza al partido que más os convenza (o votar en blanco, o lo que sea). Os animo a ejercer un derecho tan básico y preciado, pero a lo que voy es que no confiéis en que los políticos vayan a solucionar vuestros problemas.

Crisis de sociedad

No me gusta que el tema de ‘los políticos’, ‘los bancos’ y ‘la crisis’ se haya convertido en el vertedero al que culpar de todos nuestros males. Y es que eso es muy peligroso porque, en el momento en que uno tiene un culpable al que colgarle el muerto cómodamente ya no se tiene que preocupar de ver en qué está fallando. Es una forma de escurrir el bulto que, al menos mentalmente, parece relajar a la gente.

Sinceramente, ¿pensáis que de no haber estado Zapatero la evolución de la crisis habría sido muy diferente y ahora no habría paro?, ¿pensáis que si hubiera seguido González gobernando todos estos años en lugar de Aznar no habría habido burbuja inmobiliaria?, ¿de verdad lo pensáis?

La triste realidad es que, en general, los políticos no afectan mucho a nuestras vidas porque todos toman más o menos el mismo tipo de decisiones. Más allá de algunas medidas muy rimbombantes (como los matrimonios gaylords y cosas así) la cruda realidad es que cada uno se busca la vida como puede de forma ajena a la política y que, para salir adelante, nadie puede estar dependiendo de lo que haga tal o cual Gobierno, sino de su propio esfuerzo.

Y ahí es donde creo que llega el verdadero problema. Desde mi punto de vista vivimos sumergidos en una gran crisis de valores, de educación básica, de civismo y de sentido común, que es la que realmente hace que los indicadores del país pinten tan mal.

Yo sí, pero ella no.

Sólo hace falta ir a cualquier bar para escuchar la típica conversación sobre la dación en pago para los que no pueden pagar sus hipotecas. Al parecer la culpa de que la gente se quede sin su piso es de los bancos, qué cabrones, ¿eh? Hasta hace poquito las viviendas no dejaban de subir de precio y la conversación del mismo bar era del tipo ‘a ver si vendo mi casa y con el pico que saco cancelo la hipoteca y doy el remate a otro piso que ya tengo medio pagado’. Es curioso, ¿no? La misma gente que acusa a los bancos de nacionalizar las deudas y privatizar los beneficios pretenden hacer lo mismo con sus hipotecas, cuando se generaban plusvalías entonces el dinero era de ellos, pero ahora que el precio se desploma entonces ya no, mejor que lo pague el banco y que se coman el piso. Si querían dación en pago, que hubieran firmado su hipoteca bajo esas condiciones (y hubieran apechugado con los gastos de seguros que conlleva).

Esto es sólo un ejemplo, pero da buena cuenta del tipo de gente que somos. La mayoría de la peña dedica más tiempo a decidir qué televisor de cincuenta pulgadas se compra en el Media Markt para ver el furgol que a leer la letra pequeña de la hipoteca que va a firmar, o a mirar las estadísticas de goles del pichichi de turno que a la evolución del Euribor en base al cual están condicionando un contrato que les acompañará durante décadas.

En definitiva, ningún conocimiento de economía doméstica y, de paso, una bonita tendencia a vivir por encima de nuestras posibilidades.

Veréis, yo no soy un tío especialmente viajado, pero cada vez que salgo de viaje, y vuelvo a Madrid, me doy cuenta de algunas de las cosas que hacen que nos cueste tanto estar al mismo nivel de desarrollo y de civismo que se respiran en los ‘países buenos’.

Yo no soy de esos de ‘lo que pasa es que en este país…’ pero creo que el problema, desde mi punto de vista, tiene mucho que ver con nuestra clásica cultura de premiar a los listillos (picaresca española que le llaman algunos). Y es que los españolitos (y meto en el saco también a los inmigrantes, especialmente los sudamericanos, cuya cultura es más parecida a la española) tenemos algunos comportamientos que son para echarnos de comer aparte.

Metro

Viajar en el Metro de Madrid es una forma perfecta de deprimirse en cuanto al civismo del grueso de la gentuza que lo utilizamos.

Por un lado tenemos a la gente que prefiere no ducharse y que huelen a cebolla desde primera hora del día. Por otro lado a los gilipollas que llevan la música en el móvil sin auriculares. Un poco más allá está la típica madre que alienta a sus hijos a subir a toda leche en los vagones, colándose como escurridizas ratas entre la gente que está intentando salir; para que vayan pillando sitio para el gordo culo de su puta madre.

Llega su parada y toda esta gente se agolpa en la puerta de los ascensores, en lugar de caminar a las escaleras mecánicas, que están a cuatro pasos de distancia y que tampoco exigen esfuerzo físico. Ver a gente con carritos de bebé o con maletas tener que esperar a que toda esa gentuza haga el trayecto para poder usar el ascensor que por pura lógica les corresponde es descorazonador. Por no hablar del tute innecesario que le meten, y que hace que se escacharren proporcionalmente.

Un ejemplo muy cachondo y que siempre me ha enigmado es el que se produce cuando el tren llega a la estación y, por el motivo que sea, se detiene a medio entrar. Hay medio tren dentro de la estación y otro medio aún dentro del túnel. Pues bien, siempre hay unos cuantos anormales en el andén que, aún habiendo visto toda la película, se acercan a las puertas para intentar abrirlas. ¿Qué demonios esperan que suceda?, ¿de verdad piensan que se abrirán las puertas?, ¿y qué pasará con la gente que aún está dentro del túnel? Por suerte tenemos medidas de seguridad y las puertas no se abren, pero el sólo intento ya demuestra lo corta de miras que es esta gente.

Perdonad que insista en el tema de las hipotecas, pero es que es de traca.

Curiosamente algunas de estas cosas están indicadas en pegatinas aquí y allá, como la de ‘dejen salir antes de entrar’. Pero claro, es mucho mejor ser más listo que el de al lado y vivir en un mundo en que sean los demás los que cumplan las normas. Luego llegan las lágrimas, resulta que la hipoteca que firmaron también tenía algo de texto que no quisieron leer. ¡Putos políticos!

Aeropuerto

El aeropuerto es otro sitio perfecto en el que ver el gérmen putrefacto de una actitud ante la vida y la convivencia con los demás absolutamente insostenible.

Estás en una cola única, que luego da a varios mostradores en los que se atiende a una persona cada vez. Pues bien, siempre hay alguien que intenta romper la cola única y ponerse directamente detrás en uno de los mostradores. ¿Qué coño pasa por la cabeza de esta gente?, ¿realmente creen que son los únicos a los que se les ha ocurrido?, ¿piensan que el resto de la gente está guardando cola por perder el tiempo?

¿Cómo podría funcionar un sistema de subsidios por desempleo con esta clase de gente tan caradura? ¿Cómo podemos sorprendernos de la gente que se queda en paro y no busca empleo porque prefiere cobrar sin tener que hacer nada cuando aceptamos este otro tipo de cosas?

Otro ejemplo curioso es el de los controles de seguridad. Más allá de lo incómodos que son (o de las implicaciones sobre la privacidad o dignidad personal que quiera verle cada uno) nadie puede negar que las normas están bastante claras (nada de líquidos, vaciar los bolsillos en una bandeja junto con el cinturón, el reloj y demás pulseras; ah, y si llevas un portátil sacarlo de la funda). Pues bien, en el rato que estás en el control siempre te toca ver a alguno que no ha hecho uno de los pasos y que cuando le dicen que se quite el cinturón se pone de mala hostia; o la típica tía pija que no se da cuenta de que el día que tiene que coger un avión tal vez no sea lo más inteligente llevar cincuenta mil pulseritas puestas. Y esta es la misma gente que se mete con la incompetencia de la ‘casta política’ cuando ellos mismos no son capaces de atender a cuatro putas normas para subirse a un avión.

Otra divertida, que también se produce en los trenes de largo recorrido. Dan el mensajito de ‘hasta que el avión no se detenga por completo y se abran las puertas no se levanten de sus asientos’ y aquello ya parece la marathon de Nueva York, la peña se levanta para terminar haciendo cola, de pie, en el pasillo. Luego te los encuentras esperando a recoger las maletas en las cintas de equipajes, si fueran sólo con equipaje de mano hasta lo podría entender, pero salir con tanta prisa sabiendo que vas a tener que esperar a las maletas es de traca. En todo el pasaje tal vez había alguien que sí necesitaba salir urgentemente del avión (por perder una conexión con otro vuelo, sin ir más lejos) y gracias a todos los borregos impacientes no ha podido ganar esos minutillos que realmente necesitaba.

En definitiva, mentalidad cortoplacista hasta el extremo de la más pura estupidez. ¿Cómo no va a tener problemas con las compras a crédito este tipo de gente?

Al volante

Conducir saca de muchos de nosotros lo peor que llevamos dentro. Gente que se salta los pasos de peatones a no ser que los que estén esperando para cruzar lo invadan. Otros que achuchan a la gente que está cruzando un semáforo en cuanto se pone en ámbar. Los que aparcan en doble fila por sistema. Los que usan el claxon a lo bestia en cuanto se forma cualquier tapón aunque al lado haya peatones.

Pero bueno, éstas no dejan de ser actitudes irritantes pero sin consecuencias importantes. Pero es que en el caso de los coches (a diferencia de los trenes o aviones) la actitud de los incívicos puede provocar accidentes con mucha facilidad y tener graves consecuencias.

En carretera, típico imbécil que te adelanta sin necesidad (y sin poner ni un intermitente) y se cuela en el hueco que estabas manteniendo con el de delante y que destroza la distancia de seguridad, obligándote a reducir la velocidad y pasar unos segundos de ‘como ahora este tío pegue un frenazo me lo trago’.

Otro ejemplo, llegas a una incorporación y ves que un coche está en el carril de aceleración. Miras por tu espejo, señalizas y te cambias de carril para dejarle libre el carril derecho y facilitarle la incorporación, de modo que se coloca en paralelo a ti y, cuando estás a punto de pasarle y volver al carril derecho, el patán sigue acelerando y no te deja volver hasta que te rebasa por la derecha. Es el colmo del absurdo, ¿alguien te intenta facilitar la vida y tú se la complicas al momento?

Y mejor no hablo de los que se oponían al límite de los 110 Km/h, que me pongo de mala leche.

¿De verdad creéis que puede hacerse un reparto adecuado de responsabilidades en la sociedad cuando hay gente con esta educación?, ¿esta es la gente que se supone debe crear empleo y asumir riesgos controlados para formar empresas solventes?

Mi mierda también huele

Y sí, por si os lo estáis preguntando, seguro que hay montones de cosas incívicas que yo mismo hago y que seguro que ni me doy cuenta. Pero, ¿veis por dónde voy?, ¿no empezáis a pensar que tal vez tengamos la mierda de partidos y políticos que merecemos?, ¿no pensáis que puede que tengamos más culpa de lo que muchos se empeñan en decir?

Creo que la clave está en llegar a plantearse este tipo de cosas. En pensar que tal vez lo que necesita el país no es tanto deshacernos de los cuatro cantamañanas de los partidos políticos y quejarnos los unos a los otros sino en intentar mejorar como sociedad educada hasta que el cambio político se produzca por si mismo y caiga por su propio peso entre una población de gente trabajadora y honesta.

En definitiva, no queramos construir la casa por el tejado, porque no va a funcionar.

42 comentarios, les das la mano y te cogen el brazo

Genial Post!

Como se te echa de menos Hugo.

No veo por qué una cosa tiene que quitar la otra. No te quito la razón, pero si además de ser cívicos conseguimos deshacernos de la mierda de políticos que tenemos mejor que mejor ¿no?

Michael J. Fox
17/11/2011 a las 01:27

Yo con lo que no puedo es con la gente que escupe. Tengo compañeros que escupen sistemáticamente todas las mañanas, de llegar, ponerme a su lado y no poder dejar la mochila en el suelo porque está todo lleno de escupitajos.

Con los que tampoco puedo son con los que no recogen la mierda del perro porque “nadie más lo hace, qué más da una más”.

Y con los que no hacen otra cosa que molestar en el autobús con rodillazos y golpes en la parte de atrás de tu asiento.

Bueno, y paro ya, que podría estar echando bilis toda la noche. Solo añadir que me ha parecido un buen artículo, nada tostón en comparación a lo que augurabas en twitter.

Muy interesante. Aunque es largo, es entretenido. Acerca de lo del límite de 110, en mi edificio había un cani con un león tunning que tenía en el cristal trasero la L verde de acabar de sacarse el carnet y al lado la pegatina esa de la iniciativa por los 140km/h. Wtf? En fin.

Todo lo que comentas es cierto, y deprimente, porque al menos a mí no se me ocurre ninguna solución a corto o medio plazo. A la gente no se le puede quitar la caradura de la noche a la mañana, y tiene pinta de que las nuevas generaciones van a salir igual o peor.

Donde yo creo que se ve más nítidamente el cómo la cortedad de miras de la gente termina convirtiéndose en todo tipo de problemas para una comunidad es en las juntas de vecinos. Yo siempre las he visto como un país en pequeñito: gente de todo tipo presionando cada uno para su conveniencia, mientras unos pocos (muy pocos) buscan el bien común, pero como normalmente son los que menos gritan, son a quienes menos se le oyen, aquello es absolutamente ingobernable. Y claro, al final quien tiene sentido común pasa completamente de ponerse al frente de eso y si hay algún voluntario a presidente suele ser para beneficiarse y por supuesto pasar completamente de los vecinos, eso sí, con sonrisa de oreja a oreja.

De verdad, muchas veces he pensado que viviendo una junta de vecinos “media” unas cuantas veces a poco que lo pienses te das cuenta de por qué en España tenemos tantos problemas tanto a nivel social como en cuanto a representación política.

Mira que normalmente estoy de acuerdo contigo al 100%, pero hoy al 200%.
A mí si que me indigna todas las cosas que describes, que no es otra que la falta de valores, respeto y educación.
Hasta hay veces que mi mujer me dice que soy gilipollas, que no puedo estar siempre cabreado con el mundo, pero es que hay veces que nos merecemos un Big bang y que ésto vuelva a empezar, ya que lo mismo a la segunda lo hacemos mejor.
A lo mejor soy yo el que está obsesionado con las buenas formas y lo de que “No hagas lo que no te gusta que te hagan a tí”…
En fín, iré a tomarme la pastilla y veremos si por un día me baja la tensión…

Puedes adjuntar mi firma al manifiesto. No cambio ni una coma.
Respecto a la política cada vez lo tengo más claro: despotismo ilustrado. Para el pueblo pero sin el pueblo.

Estoy de acuerdo con todo lo que dices.

Ahora es más fácil encontrar gente que piensa igual que uno. Cuando estabas en el cole, seguramente, era más difícil.

Algunas actitudes incívicas que me matan: la gente que tira papeles al suelo, sobre todo cuando hay una papelera a 2 metros. Y cuando abren una caja nueva en el supermercado y dicen “pasen en orden”, y aún así es una lucha.

Pero sí, estoy de acuerdo. La “listillonomía” no es sostenible. O cambiamos todos, o nos vamos a pique todos.

Pienso y veo estas cosas a diario. Así en general, y por haber vivido 20 años en Francia, diria que más al norte te vas, más civica es la gente. Pero luego intervienen bastante los aspectos socio-culturales. En Francia por ejemplo, andar por las aceras es un ejercicio peligroso, al no existir en absoluto la regla según la cual el propietario de un perro tiene que recoger su mierda. Pues bien, en España todo lo contrario, las aceras son bastante impecables, gesto de respeto por la gente invidente según me han explicado la gente de aquí. Supongo que la fuerte presencia en el imaginario colectivo de la fundación ONCE tendrá que ver.

Efectivamente, el principal problema de este país es la falta de educación de sus integrantes, a todos los niveles.

Primero, falta de educación en valores de generosidad, bien común, esfuerzo… este es un país de egoístas maleducados, en definitiva.

Segundo, con esa falta de valores, raro es que los canis de turno acaben llegando a la universidad. Sin universitarios solamente nos queda trabajar en los sectores menos especializados, que ni tienen I+D ni evolucionan más que a través de los logros de los universitarios… ¿de otros países?

Cada vez hay más mujeres en las universidades, invirtiendo la tendencia original, porque son más responsables y trabajadoras, en general, que los hombres. Así que añado que sin mujeres, no quiero imaginar cómo estaría esta sociedad.

Y para colmo, nuestros gobernantes actuales se han centrado más en adoctrinar a los estudiantes con Educación para la Ciudadanía, en lugar de dedicar esas horas a aprender más física y matemáticas, entrando en el terreno de la educación que deben dar los padres. Han convertido a los profesores en meros informadores, sin posibilidad de castigar de verdad, no sea que a los niños les de un trauma por estar de cara a la pared o porque se les llame “tontos” en contexto de una tontería que han hecho. Así, si se comportan como animales, no se les puede corregir. Y por último, ese valor del esfuerzo que ya vemos que no existe, se elimina dejando pasar de curso con N asignaturas suspensas, porque como todo el mundo sabe, el colegio es un sitio para fumar a escondidas en los recreos y hacer amiguetes, no para aprender y adquirir unas destrezas.

Así nos luce el pelo. Excelente artículo.

“Por un lado tenemos a la gente que prefiere no ducharse y que huelen a cebolla desde primera hora del día. Por otro lado a los gilipollas que llevan la música en el móvil sin auriculares. Un poco más allá está la típica madre que alienta a sus hijos a subir a toda leche en los vagones, colándose como escurridizas ratas entre la gente que está intentando salir; para que vayan pillando sitio para el gordo culo de su puta madre.”

Aquí he dejado de leer para comentar y ahora retomaré la lectura, no sin decir antes que ese párrafo condensa todo lo malo que tiene nuestra sociedad: la gente va a su puta bola y punto. Pero te has dejado fuera a los hijos de mala madre que no ceden su sitio a las embarazadas con tripones descomunales (en los que no cabe la duda de si será una gorda sin más).

Una cosa más sobre el tema de las hipotecas: la mayoría de la gente que pide la dación en pago son los mismos que piden que el Estado se endeude más para darles dinerito a ellos. Lo cual no es de extrañar, claro.

Me ha encantado la parte en la que críticas a los indignados: como ahora piensan como yo, en lugar de alegrarme porque la gente ha despertado, me enfado y no respiro porque mamá, los indignados me han copiado.

Respecto a todo lo demás, más y más pataletas aunque al final del post empiezo a estar de acuerdo.

Pero lo mejor del post no es el post (que no te quiero quitar mérito) sino los comentarios: Me encanta el de los escupitajos y las mochilas, intentando comparar adolescentes a la vida real. Y luego está el del cani de los 140km/h, ¿te has informado del por qué de los 140km/h?Quítate los prejuicios YA que por mucho que tenga la L puede estar muchísimo más informado que tú.

Y respecto a mi opinión respecto al post es que por supuesto la base de una sociedad es la educación y es de donde deberíamos partir.

Como dice Nimbusaeta lo uno no quita lo otro. Te doy la razón en todo lo dicho pero que la sociedad española pueda tener una crisis de valores no quita que haya que arreglar el estropicio que hay en la política española. No digo que sin PP y PSOE todo se arreglará por arte de magia, jamás he opinado así, pero ambos sabemos que el bipartidismo crónico, la partitocracia del “todo por el líder” y las listas cerradas fomentan el distanciamiento abrumador entre los que nos representan formalmente (los dos partidos que se alternan) y los representados. Un día para tener una oportunidad de dar algún signo de lo que quieres de ellos y cuatro años para que hagan lo que el líder quiera, sumado a que la alternancia constante les hace vagos, en lugar de competir por representar a la gente se sientan a esperar que les toque el turno de gobernar. Por supuesto que una alternativa política podría corromperse, podría desoír a sus electores o simplemente hacer su trabajo de una manera nefasta pero es un riesgo que hay que correr y que las normas actuales no facilitan.

Estoy de acuerdo excepto tu postura con los indignados. Lo ves como un surgimiento espontáneo de un pensamiento que tú (y yo) ya teníamos. Pero es muchísimo mejor que ésta preocupación surga y que la gente hable de ello, que no pase adormecida como ha ido ocurriendo a lo largo de los años.

Antes de nada: PLAS, PLAS. Bravo.
A continuación: evidentemente, todo lo que nos pasa es producto de nuestra (falta de) educación. La crisis ha afectado a todos los países europeos, pero de una manera muy distinta a los países nórdicos de los mediterráneos. En ello es fundamental su estructura económica, pero también el grado de compromiso y de responsabilidad de sus ciudadanos. ¿Y de qué depende también la estructura económica? De la formación académica de sus ciudadanos. No debe ser muy complicado encontrar una relación entre los informes PISA, las tasas de desempleo, y los porcentajes del PIB de los países que se dedican a los sectores primarios, secundarios y terciarios (aún teniendo en cuenta que el turismo en los mediterráneos inflará el sector terciario más de la cuenta).

Los políticos, como parte de nuestra sociedad, son reflejo de ella. La partitocracia es un reflejo de nuestro comportamiento y de nuestro seguidismo habitual. ¿O acaso alguien cree que una asamblea 15Mesca permite un mejor diálogo, cuando se reúnen en una plaza miles de personas que piensan lo mismo? ¿Cómo creéis que recibirían en esa Asamblea a alguien que dijese: “dación en pago es una cosa; que hayáis firmado una hipoteca que no podríais pagar con garantía porque, además, se llevaba más de la mitad de tu nómina y la de tu pareja era un riesgo que no debíais haber corrrido”?

Otro ámbito donde buscar ejemplos del “in-civismo” (neologismo que me acabo de sacar de la manga) es en los centros de salud y hospitales. Desde los que fuman en la puerta (a pesar de la prohibición a menos de 100m), los que se intentan colar, los que en vez de esperar en la sala de espera se ponen delante de la consulta “porque sólo quiero preguntar una cosa”, los que se saltan la normativa de sólo un familiar por paciente en las plantas de hospitalización o en los cubículos de Urgencias, o aquellos a los que cuando se le relativiza su situación (no es tan urgente como ellos necesitan, no requieren las carísimas pruebas que ellos exigen) te contestan con un “ESTO LO PAGO CON MIS IMPUESTOS”, sin tener en cuenta que posiblemente el médico pague más impuestos que ellos mismos.

Otro ejemplo claro es cuando se habla de cómo se (mal)gastan los presupuestos. Hablamos de Sanidad y Educación como intocables e invertimos menos que la media de la UE, construimos infraestructuras carísimas y que no necesitamos como compromiso electoral, permitimos que ayuntamientos, diputaciones y autonomías se endeuden sin que a nadie le preocupe ni se depuren responsabilidades… ¿algo muy alejado de la gente que se hipoteca hasta las cejas pero que se compra el pantallote de plasma, el iPad + iPhone, y que come fuera varias veces por semana como si fuesen intocables? Nada más lejos de la realidad.

Y no sigo porque me enveneno de más y tampoco es plan, que todavía queda mucho día por delante. ¡Enhorabuena por el post!

Justo anoche me comentaba alguien que su padre hacía autostop en los años 70 para viajar de Madrid a Barcelona, y lo hacía 3 ó 4 veces al año, ida y vuelta…. ¿Soy al único que no se imagina esa sociedad a día de hoy? En ese ejemplo ya digo todo en lo que nos hemos convertido!

Totalmente de acuerdo. Cada vez agradezco más los padres que he tenido, porque lo que hay en este país es una tremenda crisis de valores y de educación.
Está claro que si queremos cambiar esto tenemos que empezar a hacerlo nosotros y con un gran esfuerzo. Aunque es bien triste pensar en que no va a haber ningún esfuerzo por parte de los políticos, que se supone que para eso están (aunque n realidad estén para su propio beneficio).

Por cierto se me olvidaba, estoy muy de acuerdo en el post con lo de las hipotecas y la dación de pago.

Daniel Generoso
17/11/2011 a las 11:56

Felicidades otra vez Hugo. Pero tu hábil (y subliminal) artimaña de colar la imagen del mitin de Rajoy no va a hacer mella en mí. Buen intento. Tanto talento analítico desperdiciado solo buscando el voto de la derecha… ya te vale.

:P

100% de acuerdo. Tenemos los políticos que nos merecemos, ni más, ni menos. Y no se trata de librarnos de ellos, sino de hacer lo posible para merecernos unos mejores.

¡Más razón que un Santo!.
Yo sigo sufriendo cuando veo el incivismo, incultura y mala educación que demostramos a diario. Cada día me siento más viejo (sin serlo) porque veo como todo esos valores son “sólo para abuelos”; ahora lo que “mola” es ser el cabrón más chulo y la más puta del barrio, lo que sea con tal de conseguir pasta y pasar por encima de todos los demás. Lo queremos todo, fácil y de forma gratuita; por favor, que nada nos vaya a suponer un esfuerzo; ¿Y qué con el que quiere ser crítico, no se deja arrastrar por las ideologías y las siglas, los deportes, la TV y su basura y no es progre?; “-¿ése?-, un pringao y tonto del culo, o un facha, ¡seguro!”… ¡sic! :(

Estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices. Me hace “gracia” (obviamente ni pizca) que haya gente que crea que su vida va a cambiar tras el cambio de gobierno, como si fuesen la solución real de los problemas. Así, también me asombra la gente que grita “democracia real ya” y luego andan pidiendo que les resuelvan todo lo malo que les ocurre, es decir, que piden que el estado intervenga en todos los ámbitos de su vida (como en el autoritarismo) en vez de lo que sería lógico según sus supuestas ideas, que sería actuar según el principio de subsidiariedad, mucho más afín a la democracia participativa que se demanda. Lo cual hace pensar que en realidad la mayoría son una panda de vagos que solo se mueven cuando las cosas están realmente mal y es fácil provocar una inestabilidad social aprovechando el momento de crisis. Aunque, eso sí, por lo menos se mueven, cosa que no hace todo el mundo. Por lo menos muestran ese interés por un cambio… Y aquello de acampar, vale, una forma de reivindicar tocando los huevos en general. Pero cuando se dedican a beber, andar fumados y ocupar casas (u hoteles en este caso) ya pierden toda la razón.

En cuanto a todos los ejemplos que pones sobre el metro, aeropuerto… tristemente es la puta realidad. ¿Qué se puede esperar de la gente que no se preocupa ni de actuar de una forma racional y respetuosa en las cosas más cotidianas de sus vidas? Sigo pensando que la democracia debía ser censitaria, mediante un examen o una asistencia mínima a unas clases, no se, que garantizaran que los electores saben las propuestas de los partidos o que están mínimamente interesados en la política y saben de qué va realmente lo que están votando.

La única solución para este país pasa por prohibir la entrada al Congreso de cualquier español. Importemos gobernantes del centro y el norte de Europa. Son corruptos como cualquier ser humano, pero bastante menos que los de aquí. Y aunque se les pague sueldos estratosféricos, seguiríamos ahorrando mucho dinero.

Nosotros, en contrapartida, podemos exportarles canis. Son mano de obra no barata, pero perfectamente sacrificable: nadie los va a echar de menos. Utilísimos en reparación de accidentes nucleares, crash tests, experimentación farmacológica…

El post no tiene desperdicio por ningún lado pero yo creo que queda especialmente resumido en el último párrafo. Y de paso me encanta comprobar que hay más gente que entiende que el problema no es sólo político (que también) sino sobre todo social y de valores.

Felicidades

Estoy de acuerdo… en parte. Somos un país bastante maleducado, irresponsable, sucio… Pero cuenta que los bancos le han dado hipotecas a gente a la que no le darías ni la hora. Cuando mis padres te pedían sopotocientos avales y aún así sólo te daban un porcentaje del valor y a un interés fijo altísimo. Hace cinco años apenas te pedían la nómina para darte una hipoteca o un crédito. Que bien, que yo tenía sueldo y tuve suficiente cabeza para no metermen en el cuento de la lechera, pero se han dado facilidades por todas las partes. Si alguien te da un caramelo, lo coges, no?
También tengo entendido que lo mismo que los contratos hipotecarios firmados (hasta ahora) no contemplan la dación en pago, tampoco contemplan la cláusula abusiva en la que se debe pagar el 50% de lo que quede de hipoteca (perdiendo dinero e inmueble).
Que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? Totalmente de acuerdo. Pero ni banqueros ni gobiernos han tenido mínimo interés en evitarlo.

jajajaja… estoy de acuerdo contigo al 100%. De hecho son cosas que me pasan a diario y de lo que me entran ganas es de irme a un país que realmente tenga principios.

Esta clarísimo que tenemos los políticos que nos merecemos, ni más ni menos.

El otro día hablaba con mi padre sobre esto. Yo le decía que en la época de bonanza (puro espejismo) la gente no se quejaba porque tenía dinero. Y él decía que ¿qué dinero? Si la gente no ganaba más de 2000€. Tienes razón, le dije, pero para este país ese dinero es mucho, porque te da para meterte en tus letras, tomarte tus cervecitas y ver el fútbol, que es lo que la gente quiere. No tener problemas y vivir la vida de forma cómoda con sus cuatro comodidades.
Ahora que todo eso se fue es cuando vienen las quejas. Que los políticos no valen. Estamos de acuerdo, pero resulta que son los mismos que hace cuatro años.. literalmente.

Y en lo que siempre estamos de acuerdo mi padre y yo es en la falta de valores, educación y principios. Pero ¿qué se puede esperar cuando los padres de hoy en día no se preocupan en educar a sus hijos? Parece que los tiene porque así te lo dicta la sociedad, como el casarte, tener un coche y un perro.

¿Qué fue de aquellos tiempos es los que había respeto a los mayores? Cuando yo era un chaval (tengo +30) y un abuelo decía algo, aquello iba a misa y todos más derechos que una vela. Hoy, se cagan en su puta madre y si no le dan una paliza de propina..

Esto es lo que tenemos. Estoy de acuerdo en que hay que empezar educando, pero desde los hogares, y no premiar al listillo.

He dicho.

Sólo añadir a la vomitona la gente que aplaude al aterrizar el avión.

En España la mayor parte de la gente es una maleducada, irresponsable y cateta. Y como hay una minoría que vale muchísimo la pena, que son auténticos cracks, siempre tenemos que andar matizando esa frase cuando en realidad es tan dura y sincera como cruda. Si no somos Grecia o Italia es por esa minoría que incomprensiblemente se ha quedado en nuestro país y porque nuestros bancos, digan lo que digan, han hecho las cosas mejor que la mayoría.

Si del tío que te come el culo en la autopista para marcar territorrio dependiera la salida de la crisis íbamos listos. Lo triste es que ese tipo a lo mejor saca un escaño tal y como están las cosas.

Los que se meten en la cola rápida de los supermercados con bastante más de 10 artículos.
Los que en el vagón del metro te empujan para sentarse en un asiento libre que no pensabas usar.
Los que entran al vagón del metro empujando porque no cabe un alma.

Qué ganas de que acabe el domingo.

Olvidas demasiadas cosas.. Tanto de política como de civismo.. Olvidas a quien siempre pide por favor y siempre da la gracias, a quien cede el asiento, a quien ayuda a subir maletas pesadas, a quien te aconseja cuando te ve perdido, a quien ofrece su ayuda a un desconocido, a quien la da cuando alguien se la pide, a quien se aparta para que puedas colocarte tú, a quien sonríe por sonreír.. Olvidas a toda esa gente.. Existen las personas que dices pero también existen esas otras (y ni las estás considerando).. y si estás pensando que no en madrid, te recuerdo que aquí vivo…
Y de política.. los problemas con pp y psoe han estado siempre ahí.. no es una moda, no es por los indignados (es más.. es al revés..).. Mucha gente siempre ha tenido claro que juegan a lo mismo…
Pero sí.. los políticos no nos van a salvar.. nos tenemos que salvar nosotros mismos…
Siento no haber podido hablar de política con 15 años..
Te debo un correo.. está pendiente.. Buen finde!!!

No soy de comentar (en ningún blog) pero quiero dejar constancia de que creo que estás en lo cierto y que pienso tal y como piensas tú.

Educación y cultura es lo que le hace falta a la gente de nuestro terruño. En general, en particular y en bruto.

Bunísimo el artículo! Sí señor :D Totalmente de acuerdo con lo de mirarnos a nosotros mismos. Dame una H! dame una U! Dame una G! Dame una O! Saludete

El mejor artículo sobre política que he leído en años… Y eso que empezaba de una forma por la que creía que sería todo más predecible.

¿No os dáis cuenta de que los que pensamos así somos 4 gatos?

Mucha indignación y mucha ostia pero luego se vuelven a llevar millones de votos, como hay que votar a alguien…

Yo no voto hasta que no me convenza alguien, de momento hasta Toni Cantó se va a llevar un Ipad y un Iphone gratis por todos los indignados que quieren votar DISTINTO, qué distinto.

Carlos, temía este comentario, y ha llegado.

Precisamente, iba a decirle a Hugo cuán equivocado está en un concepto, y tú has venido a ilustrarlo a la perfección: Educación Para La Ciudadanía.

Hugo ve el problema justo al revés que yo: la política no nos salvará, hay que empezar por la educación. Esto parece obvio, pero ¿quién regula el sistema educativo y cultural? El gobierno. Y, precisamente, esa asignatura que planteas como polémica e inservible (en favor de Matemáticas, encima), era lo que los periodistas estilan a llamar ahora un “brote verde”. Porque a la población adulta actual no se le puede reeducar, pero sí se pueden subrayar los valores básicos a las nuevas generaciones, y Educación Para La Ciudadanía era un gran proyecto que enseñaba lo que ya no hacen los padres actuales: valores.

Para que exista un cambio de mentalidad, se debe invertir en educación y cultura, y en nada más. Todo lo demás, viene solo. Así que, sí, la política es nuestro único instrumento para cambiar esto en el actual sistema social en el que vivimos.

Hugo. La frase en la que menos de acuerdo estoy, es “los políticos no afectan mucho a nuestras vidas porque todos toman más o menos el mismo tipo de decisiones”. Sabes que no es cierto. De hecho, esa forma de pensar deriva de la desidia y el desinterés que existe en España hacia la política, y ese es el gran problema.

Quien quiera mejorar su calidad de vida y la de los demás, que se interese por la política y vote a un partido que invierta en educación y cultura. Esos son los únicos métodos para generar empleo, repartir riqueza, salvar el estado de bienestar y asegurar unos valores mínimos en las próximas generaciones. No, no solucionará ningún problema a corto plazo. Pero ya habéis visto las consecuencias de solucionar las cosas a corto plazo, ¿verdad? Pues eso.

Hugo: Veo que los jóvenes lectores de tu artículo, salvo raras excepciones, te aplauden a rabiar. Yo no te voy a aplaudir. Tu descontento con lo que tenemos es bastante compartible. ¡Quién no quiere educación, valores y la Biblia en verso! A lo mejor, yo tengo una edad en la que lo habitual es quejarse de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Pero no. Precisamente porque no fue mejor, aunque aparentemente nos inculcaban los valores tradicionales, pero no nos formaban el espíritu crítico que tú sí tienes, aunque te ocupas de los efectos y no de las causas. Me parecerías más agudo si hicieras este ejercicio de averiguar porqués. El tono de tu protesta me resulta un poco carca.
Los políticos no nos van a salvar, no es esa su misión, pero hoy por hoy, la polis necesita gente sana, como tú y como tantos, que arrimen su hombro para que la educación en la libertad y en la responsabilidad transcienda la casa, por donde empieza, y llegue a la calle, pasando por la escuela. Los políticos no son suficientemente buenos, es cierto. ¿Y los demás? Lo que quisiera añadir me lo puedo ahorrar porque Christian lo dice muy bien. Arrimar el hombro y exigir honradez y eficacia a los políticos . Menos quejas y más acción inteligente y generosa por la polis. Es la visión de un señor de 71 años que ha dedicado su vida a la educación de los jóvenes, que es político sin militar en ningún partido.
Nota: Lo de las hipotecas, aunque sea, en parte verdad, parece que lo ha escrito un banquero…

Manolo, si vuelves a leer el penúltimo párrafo del post verás que sí hablo claramente de los que, según mi opinión, son los porqués de este retraso. Y sí, al igual que dijo Christian, la educación la controlan los políticos, pero desde mi punto de vista lo jodido es que la gente espere que sea en los colegios donde eduquen a sus hijos en según qué cosas.

Si tú eres profesor o te has dedicado a la formación estoy seguro de que has ayudado a generaciones de chavales a amueblar sus cabezas en muchas cuestiones culturales y técnicas (no conozco tu área de conocimiento) pero yo, que siempre fui un buen estudiante, jamás aprendí en el colegio que tenía que dejar sentarse a las embarazas en el Metro o dar las gracias a los cajeros del Carrefour. Eso es algo que me enseñó mi mamá sin darle ninguna importancia, como parte del paquete básico de ser una buena persona (como cepillarse los dientes y otras tantas cosas). Luego creces y te das cuenta de los motivos de ese tipo de cortesías que en muchos casos habías interiorizado sin mucho más análisis. Hoy día mucha gente espera que ese tipo de cosas se las inculquen a los niños en los colegios, y mientras, ellos mismos se pelean con otros padres para colarse en la cola de libros de texto del Alcampo.

Respecto a las hipotecas, no es un escrito de banquero, es un escrito sobre un contrato formal establecido entre dos partes. Las condiciones de las hipotecas son generalmente cristalinas y lo que no se puede hacer es pretender ser estricto con sus condiciones, pero sólo a la carta. Y el ejemplo que he puesto es estupendo, si aceptas la dación en pago también deberías aceptar que tu piso no pueda generar plusvalías, y que si las genera la diferencia se la quede el Estado. Pero no, claro, en ese caso ya no, eso ya no mola tanto.

Gracias por tu contenido comentario. Yo solo quería poner un contrapunto a tu artículo. A mí me joroban esas mismas cosas que a ti te molestan. Tú y yo hemos tenido suerte en la vida y seguramente nos la hemos currado, pero hay muchas personas que son sobrevivientes… A lo mejro tiene que pasar el tiempo para que la sociedad española esté a la altura de la Europa más educada, que suele ser la más rica, a lo mejor por causalidad…
A mí me parece muy bien que se enseñe cortesía y, mucho mejor, que esa cortesía y respeto a los demás se interioricen. Incluso que se enseñe en lengua la pragmática de la cortesía con las máximas conversacionales. (Por alusiones: Soy profesor de lengua española y he ejercido mi profesión en la universidad durante mis 32 últimos años. A mí me interesaba amueblar cabezas, pero no solo con muebles funcionales, que era lo principal, sino filosóficos y con criterios de vida. Pude hacerlo mejor, sin ninguna duda, pero estoy bastante contento de lo que he podido hacer por y con mis alumnos. De ellos, siempre he aprendido mucho.)
Volviendo a la cortesía: Preferiría que la cortesía fuera en un paquete con las llamadas en el catecismo “virtudes cardinales” que, curiosamente, se pueden formular más laicamente como “cualidades para la convivencia”. Hablo de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza (la cortesía muchas veces es templanza…). Las hipotecas seguramente pecaron contra la prudencia, la fortaleza y la templanza y tuvieron su punto de avaricia, pero me inclino a pensar que la justicia está muy comprometida en todo esto. “La justicia”. Menudo tema. Eso exigiría mucho matiz y más conocimientos por mi parte del asunto de las hipotecas. Por eso, por mi parte, no voy a seguir con este tema, que no domino, aunque me preocupa. Un saludo.

Este mas o menos de acuerdo con el post (que lo estoy en muchos aspectos) hay una cosa que la gran mayoría de los que habéis respondido y tu Hugo tenéis en común (y probablemente yo también) y que también es una característica muy Española es el “yo tengo la razón y soy Dios pero no soluciono los problemas del mundo porque todos los demás son demasiado subnormales” el creerse que sobre todo se puede opinar y sobre todo se tiene la razón. LO que mas me ha “chirriado” es cuando hablas de los indignados, si bien es cierto que ha habido cierta histeria colectiva con el tema esta es lógica, ¿no se te ha ocurrido pensar acaso que a lo mejor, aunque te parezca una posibilidad remota, había mentes en España tan preclaras como la tuya que ya estaban hastiados de la política? ¿No se te ha ocurrido que ellos en lugar de enfurruñarse han salido a la calle para pasar del “menuda mierda de país” al “vamos a convertirnos en un gran país”? Es verdad que seguro que muchos “antiguos bipartidistas” se han subido al carro de los indignados de forma muy rápida, pero esto ademas que criticarlo hay que potenciarlo porque la indignación fomenta el pensamiento critico, algo MUY necesario en estos días. A mi sinceramente, aunque si que coincido en que hay una gran parte de la juventud Española que esta muy muy mal, me gustaría romper una lanza en favor de la juventud formada. En España, aunque esta de moda mucho desprestigiarlas, tenemos unas grandes universidades de donde salen algunos de los grandes ingenieros de Europa (En Alemania se nos rifan) y que cuando salen de la universidad se encuentran con que toda su carrera ha servido para bien poco y tienen que huir al resto de Europa. En cuanto a lo de vivir por encima de nuestras posibilidades es completamente cierto. Pero te puedo asegurar que poca gente de la que se ve en la calle es gente que se ha dedicado a especular (esos ya se preocuparían en su momento de sacar tajada y escapar) sino la que antes de la crisis iba muy justa y con esta ya se le ha acabado de destrozar el asunto.
En resumen lo que quiero decir es que si bien si que hay una gran cantidad de gente que en sus años se aprovecho del asunto y se dedico a ganar con la “picaresca” también hay un importante sector de la juventud MUY FORMADA mucho mas “Europea”, ademas de eso educada, con idiomas etc que esta saliendo a la calle para concienciar al país.
Desde luego es mucho mas fácil la posición de dedicarse a despotricar desde el ordenador sobre todo y sobre todos como una barata excusa para no moverse.

En este ecosistema los listos tienen más posibilidades de sobrevivir, es así de sencillo. La gente educada, razonable y que busca el consenso tiene muy pocas oportunidades de salir adelante, hasta que no sean mayoría y para eso tienen que ocurrir profundísimos cambios en la sociedad que llevarán generaciones, sino siglos. Pero en lo que no estoy de acuerdo es en lo de los partidos. El efecto de este bipartidismo de facto, apañado con los nacionalistas, ha creado un país en el que se potencia justamente eso: el listismo.

Y cualquier persona razonable debería entender que una de nuestras poquísimas oportunidades es votar a otros ¿conseguiremos que gobierne un partido pequeño? Es muy improbable. ¿Puede influir? Pues simplemente con que consiga una veintena de escaños y para eso no hacen falta demasiados votos, solo que unos cuantos de los desencantados voten. Y si son mínimamente serios, honrados y miran un poco más allá, procurarán que su influencia se note. No podemos cambiar a la gente y cualquier cambio social llevará generaciones, pero diciendo que no se puede, no se arregla. Se puede y no hay que dejarles que manejen esto como su cortijo.

Me encanta tu blog. Enhorabuena.

Me he leído todos los comentarios, vaya grupo, y me doy cuenta de que escribo un año después del último.

Sobre el grupo da gusto leer comentarios en los que se argumenta, hay reflexión, no te duele la vista. Estoy seguro que aún siendo minoría hay muchos así ahí fuera. Me jugaría algo a que bastantes de los que comentan no votan y entre unos y otros, la casa sin barrer. No es que las cosas no puedan cambiarse es que saben donde están los límites y se aprovechan de ello. Pero un par de millones de votos de gente como vosotros cambiarían completamente el panorama.

Lo ocurrido en este último año en España es un buen ejemplo de esa visión cortoplacista que está tan alejada de algunos de los valores mencionados en el artículo y los comentarios. Pero como decía en el comentario anterior tenemos una oportunidad. Y si no la tuviéramos deberíamos buscarla, porque la alternativa es terrible. No hay atajos, no hay soluciones que cambien esta sociedad de un día para otro, pero la alternativa es pasarse al pelotón de los listos o el de los conformistas. ¿Te ves en alguno de ellos? pues si no es así, no queda más remedio que mojarse.

Hay que votar sí o sí. Y si hay que cambiar el voto cada cuatro años, se cambia. Hay que remover conciencias, este blog es un magnífico trabajo en esa dirección. Y si se puede y hay ganas se debe participar. Lo que más nos diferencia de algunas de esas sociedades del norte que tanto envidiamos es su tejido asociativo.

No podemos criticar a una sociedad adormecida desde posturas conformistas o complacientes. Si los que piensan así no son el motor del cambio, no lo habrá. Lo dicho enhorabuena a todos por ser así.

¡Déjame un comentario choleee!