It feels so empty without me

Bueno, pues así a lo pijo me he tirado un año sin escribir nada por aquí ni en mi cuenta de Twitter donde me monté una inocentada de no escribir nada durante 365 días. Me consta que algunos os preguntáis qué demonios me pasó para desaparecer como si tal cosa de la noche a la mañana, así que voy a dar alguna explicación y compartir lo que ha sido este último año de mi vida. Esto solían ser los blogs personales, ains.

La verdad es que la decisión de estar un tiempo en silencio fue puramente pragmática. Dejad que me explique. En verano de 2014 me mudé con mi chica a Inglaterra. Cinco años antes visitamos el país por primera vez, para nosotros fue un claro amor a primera vista así que desde entonces fuimos aprovechando cada oportunidad para volver y volver hasta que al final nos atrevimos a dar el paso.

Es una sensación muy molona visitar un sitio repetidas veces y convertir la clásica sensación turística de “joder, podría completamente vivir aquí” en “joder, PODRÍA vivir aquí”. Me hace gracia que ahora viéndolo con perspectiva haber terminado en esta tierra parece casi la consecuencia lógica.

Procuro no hablar de esto públicamente. La etiqueta de “expatriado”, los foros de spaniards, “españoles en Londres” y todo ese submundo de desesperación es algo con lo que no quiero relación alguna.

La cosa es que mi nivel de inglés, como el del 99% de los españoles (incluidos muchos que viven fuera) era (y aún es) una putísima basura. No pasa nada, no saber inglés es la situación por defecto de cualquiera que haya estudiado en la escuela pública en los 80 y 90. Por lo general la única gente que realmente habla medio buen inglés son aquellos que han tenido medios para estudiar fuera, contratar clases particulares o, al menos, asistir a una academia de inglés como una parte básica de su educación. En España saber hablar inglés es como saber tocar el violín; el mérito es de los padres. No es mi caso.

Total, que aunque tenía claro que aprender inglés era fundamental para mi integración no fue hasta que estuve aquí y pasé unos meses estudiando inglés que me di verdadera cuenta de lo importante que es (al menos para mí) experimentar una inmersión completa y sin fisuras en el idioma (nada que ver con cuando estaba en Finlandia, que me pasaba el día hablando con chavales españoles).

Al parecer, para gente que usa más de un idioma (catalanes, vascos y toda esa gente que quiere destruir España) aprender inglés se hace más sencillo, pero en mi caso el continuo cambio de contexto al pasar de hablar inglés a español aniquila toda concentración. Algo tan sencillo como contestarle a mi madre un mensaje de WhatsApp hace que (aún hoy) la siguiente cosa que me llegue en inglés se me atasque unas décimas de segundo.

Si en lugar de un simple mensaje se trata de algo como Twitter la cosa se complica. Tener una ventanita con un torrente continuo de frases en español, con links a artículos en español y, generalmente, tratando sobre temas españoles era claramente incompatible con mi propósito de inmersión total.

Así que vi bastante claro que cortar por lo sano con todo ese mundo podía ser una buena manera de enfocarme en la realidad del país en el que vivo, en continente y contenido, dejé en el cajón mi vida “en español” y me dediqué enteramente a la otra. Hasta tal punto de que ahora que voy algo más suelto en inglés empiezo a preocuparme sobre si se me pudiera olvidar el castellano de no usarlo casi nada (de ahí, en parte, este post).

El chistematón

Esto os prometo que no lo vi venir y a lo mejor interesa a más de uno. Tener un Twitter de tío graciosillo de medio pelo es jodidamente adictivo y agotador. Y yo no lo sabía.

Hasta que no lo dejé de lado no me di cuenta de lo mucho que demanda una red social de estas. Cosas tan sencillas como ver algo curioso por la calle solían hacerme sacar el móvil y twittear una foto con alguna bromita de las mías. Ver un programa de la tele, o Eurovisión, o las elecciones, o cualquier mierda y en lugar de estar a lo que hay que estar mi cabeza se iba directamente a compartir el chascarrillo con los del Twitter. Pura exaltación del egocentrismo a sólo una frase de distancia en el que mi mayor placer era alguien respondiendo a mi última ocurrencia.

A ver, que no he venido a columpiarme, el tema del ego es el mismo que tengo en el blog, escribo aquí porque me gusta la idea de que alguien lo pueda leer y adoro recibir los comentarios que muchos aún dejáis. Pero lo jodido de Twitter es que la gratificación es inmediata, dices una bobada y alguien te la está “riendo” en menos de un segundo.

Esto no tiene nada de malo si te dedicas al show business o quieres ser humorista y tal, pero si no es el caso se convierte en una constante inversión de tiempo en pedacitos de medio minuto que, cómo mínimo, merece una reflexión sobre si realmente vale la pena. Ahora cada vez que se me ocurre una gilipollez se la cuento a mi novia y nos reímos juntos. Pobrecilla.

Alcantarillado abierto

Otra cosa que he aprendido es que es bastante sano no tener a mano un sitio en el que ventilar mis mierdas. Creo que en general siempre he sido bastante discreto y nunca he aireado cosas laborales (ya sabéis, el típico plasta perdedor que tiene que decir cada puto lunes lo mucho que le jode ir a trabajar) pero sí que soy consciente de que para mí Twitter era un pozo en el que soltar todas las cosas que no me gustan del mundo. Desde el político ese que ha robado tanto hasta la nueva funda de iPhone esa que es tan fea. No tener ese vertedero tan a tiro de piedra creo que me hace ser un poquito menos sobrado y bocazas, pienso más las cosas en lugar de disparar a todo lo que se mueve.

Lección aprendida, los intermediarios y agregadores al mínimo problema te dejan en bragas. Directo a la colección.

El lado negativo es que tampoco he tenido un sitio desde el que hacer algo de presión cuando alguna empresa me la ha metido doblada. Esto me recuerda que para mi mudanza usé un comparador de empresas de mensajería llamado Packlink que me puteó con el peor servicio de atención al cliente que recuerdo haber sufrido en toda mi vida. Perdieron la mitad mis bienes, rompieron la otra mitad y entre UPS y esta gentuza se anduvieron pasando la pelota durante seis meses para no indemnizarme aunque había pagado hasta el dichoso seguro extra. Ahí sí me hubiera molado tener el blog a mano para contaros toda la movida capítulo a capítulo. Pero bueno, ya os lo digo aquí, Packlink es una basura, contratad directamente a una empresa de mensajería a la que al menos podáis ir a cantar las cuarenta si algo falla.

Un buen año

Y bueno, eso es prácticamente todo. Sólo un par de apuntes sobre el último año que me hacen bastante ilusión, típicas cosas que habría puesto en Twitter en su momento pero que no pude compartir por no romper la inocentada.

El primer apunte, que molará a los lectores más veteranos, es que tras una sucesión de carambolas terminé presentando el proyecto fin de carrera (sí, de cuando estudié ingeniería informática y que nunca llegué a terminar) y ya tengo el título. Un título universitario no vale un comino y para colmo hace años que ya ni me dedico a desarrollar software pero a mi madre le hizo mucha ilusión ir a verme defender el proyecto con treinta tacos. Y bueno, es la típica cosa que me puede facilitar visados si en algún momento me planteo mudarme fuera de Europa.

Si eres de Android te jodes, por listo.

El segundo apunte es que mientras estaba de sabático (aprendiendo inglés y tal) lancé con dos socios una app para garabatear en iPhone y iPad sobre un folio infinito. La app se llama Thoughts y es una chulada, gastaos los dineros y veréis que todo sale, de verdad, de deporte.

El último apunte es que hace unas semanas infa.me cumplió diez años. Ya sé que antes del parón ya no escribía tanto como antes pero, joder, es la puta hostia pensar que llevo una década poniendo mis mierdacas en internet desde la misma platea.

Gracias por estar ahí.

19 comentarios, nada, la gente tiene mucho tiempo libre

Vaya sorpresa!!

La verdad es que tus publicaciones se extrañan, de esos blogs que sigues con gusto y te sacan algunas carcajadas y de la nada desaparecen… la verdad pensé que habías abandonado este espacio por lo pesado que se pudo a ver vuelto mantener cierto ritmo de publicaciones, pero sólo tu podrías a haberlo hecho como proyecto.

Esperemos y ya decidas volver y no precisamente hablando en inglés.

P.D. Por cierto, si ya no nos deleitaras con más posts nuevos por lo menos colócanos un buscador en la web.

Qué cabrón.

Pero en el buen sentido, ojo.

Primero, felicidades por la inocentada. A día de hoy sigues siendo el tío con la sangre más fría que conozco a la hora de gastarlas. Yo no habría tenido ni la fuerza de voluntad ni los cojones tan gordos como para llevarla a cabo. Chapó.

Segundo, me alegra volver a leerte. No se te ha jodido el español del todo, salvo por alguna errata en el post que no pienso señalar porque no soy ningún talibán ortográfico, y lo cierto es que pasarse por aquí sigue dando un gustazo tremendo. Diez años no son nada, tu blog sigue siendo cojonudo y espero que sigas dándole al tema.

Tercero, voy a morirme de envidia un rato largo. Ojalá algún día pueda mudarme con mi chica a Inglaterra y conseguir que mi inglés no se asemeje al de Ana Botella. De un modo muy retorcido, siempre has sido una especie de modelo a seguir, y me inquieta darme cuenta de que sigues siéndolo. Joder, ¡cágala un poco! Deja de molar ya, copón.

Doy por concluida esta descaradísima felación internauta. Lo dicho, un placer que hayas vuelto. Y que conste que si por mí fuera, te seguiría leyendo otros diez años más.

no te olvides de nosotros!

Sabía que iba a merecer la pena mantener tu blog en el lector de feeds y que algún día volvería a aparecer la notificación de un nuevo artículo.

Ese día ha llegado.

Ha sido terminar de leer el artículo y volver la vista atrás de repente para recordar cuando los blogs eran blogs y no en lo que se han (o hemos) convertido ahora. Un ejercicio retrospectivo interesante que igual no tiene que ver con el propio artículo, pero, oye, ahí queda.

De deporte.

Esperamos que te dejes caer de vez en cuando por aquí. Es un verdadero placer poder leer las historias a las que nos tenías acostumbrados.

Te leemos. :)

Gracias por compartir tus motivos para no escribir, personalmente daba por hecho que estabas muerto y que el 19 de julio de 2017 podría apropiarme de él para explotar su adsense.
Entiendo tus motivaciones para cortar con todas esas interrupciones continuas, en realidad no hace falta cambiar de país para intentar poner freno a ese tipo de impulsos que no llevan a nada.

Personalmente creo que hay un cambio de paradigma mental que nos ha vuelto más vagos – o tendentes a pequeñas acciones pasivas de mínimo estímulo positivo – ahora la idea de sentarme a escribir una historia se me hace como algo enorme cuando antes yo y muchos otros lo hacíamos varias veces a la semana sin la menor dificultad.

Y desde luego es por eso que se echan en falta textos personales. Incluso con la llegada de Facebook y Google Plus excasean los comentarios de texto, todo son reenvíos y fotos con una descripción sencilla.

Mudarse a Estados Unidos siempre lo entenderé, a Inglaterra: jamás – aunque es un paso previo a veces obligatorio.

Muac.

Creo que es la primera vez que te escribo, pero te sigo desde que estabas en Finlandia. Me alegra mucho que te vaya bien y que estés uniendo los puntos viendo que todos ello tenían un sentido (como dijo Jobs en su famoso discurso). Un placer volver a leerte, espero que por mucho tiempo.

Siempre tan cachondo, bienvenido de nuevo y a ver si esto no es otra inocentada y no te volvemos a leer hasta el año que viene. Feliz año!

¡Ya era hora joder!

Yo soy el típico lector que te tiene en su feed desde que Google Reader estaba en bragas, de esos que escribe un comentario en un artículo de cada 10 y de los que siempre te leía.

También soy de los que vive afuera y huye de los grupos de españoles que sólo saben quejarse, jajaja

Joder, ¡me alegro de que vuelvas!

Un par de cuestiones de relativa importancia, dejando de lado el hecho de que me alegra que vuelvas a escribir, Bienvenido gorrión :-)

– ¿Ya puedes ver una peli sin subtítulos y enterarte? Eso para mi sería como un superpoder que entiendo sólo se adquiere con inmersión y con 3 hijas pirarme a las isla lo veo “algo” complicado xD … no veo tan lejano intentar irme los meses de verano con todo el equipo, ¿será suficiente?

– ¿Por qué no poneis un modelo fremium a la app? me ha llamado mucho la atención sus posibilidades pero paso de gastarme 10 pavos así de tirona en una app que aún no tiene reseñas.

Garrafa, sí, hace ya meses que veo todo sin subtítulos sin mayor problema. Aunque a veces algún acento se me hace imposible a no ser que lo haya oído mucho. Desde escoceses cerrados a la típica peli de negratas y tal. Pero vamos, que es lo mismo que si le pones a un estudiante de español a hablar con un gitano del Callejeros.

Lo de hacer oído durante un verano lo veo muy complicado, yo creo que a mí me tomó por lo menos 8~10 meses (y eso que llevaba ya unos cuantos años viendo todo en VOS y BBC a diario). Pero no sé, igual es la típica cosa que si tú ya sabes otro idioma te costará mucho menos (o que yo soy simplemente retard).

Respecto a la app, mírate las reviews en la tienda de USA. Tenemos casi cinco estrellas. Pero vamos, que no es para todos los públicos, la hicimos de pago porque es una herramienta de uso profesional, así tenemos que dar menos soporte y nos ahorramos los típicos que dejan reviews de mierda cuando pagan por una app más de un euro.

Aquí sigo. Me alegro de que te vaya bien. Pero vamos, al menos a mí obviamente lo que me interesa es que escribas.

PD. Eres un tío de puta madre. A veces pienso «joder, Hugo es un tío de puta madre, le estoy muy agradecido» y no sé muy bien en qué contexto soltarlo, así que lo digo ahora aquí y ya está.

Wow, la verdad es que estoy en el trabajo y de chiripa total he dado con tu blog o lo que sea ésto (es una vergüenza absoluta lo profunda y jodidamente ignorante que soy en cuestiones informáticas o tecnológicas o más modernas que un candelabro y un carruaje de caballos. *Snif*).

En fin, que me he reído un rato y me gustaría seguirte en Twitter, si sigues teniendo cuenta y decides desempolvarla ocasionalmente (:

Hugz

David Gonzalez Alvarez
14/02/2016 a las 04:09

Yo soy un viajero del tiempo, vengo de 2008: La fiesta de la democracia II | Sólo otro blog infame. Me reí a carcajadas y todavía me río con aquel “No soy Solbes”, “No soy Gay”.
En realidad soy un parado poníendome al día con los enlaces favoritos que nunca visitamos. Suerte con el inglés.

Hoy por ser viernes, día mundial del asueto procrastinador, me ha dado por poner infa.me en el navegador y me he llevado la grata sorpresa de un nuevo artículo. Auque sabía que estabas en UK por el tradicional curioseo internetero de algún otro viernes, pero me he alegrado mucho de leer cómo te va.

Yo también pasé (y paso) por las mismas tribulaciones idiomáticas cuando me mudé a Irlanda y cerré mi twitter en Español para centrarme en el Inglés porque es cierto que el bilinguismo si no es de nacimiento no funciona. Aunque a diferencia de tí soy una usuaria de leer más que de escribir, y aunque a estas alturas me encuentro muy cerca de esa inmersión, tengo bastante claro que nunca tendré en inglés la misma soltura liguistica que tengo en español hablado y escrito. Es un poco la tortuga de la paradoja que Aquiles nunca alcanzará.

Y no es solo por poner una broma en twitter que coseche unos cuantos likes y retweets, tiene que ver, sobre todo, con trabajo, vender una idea, debatir y tratar de llevar a la gente (nativos angloparlantes en su mayoría) a tu terreno para convencerles de algo. Ahí es donde tenemos que saber que siempre tendremos una pequeña desventaja. La parte positiva de enriquecimiento personal y profesional, en mi opinión, compensa con creces.

Te deseo lo mejor Hugo, no te olvides de lo que dije José Emilio Pacheco; “El que se va no vuelve aunque regrese”.

Saludos!

PS. Defender tu proyecto de Graduado Informático con 30 está muy pero que muy bien, yo defiendo el mio este año con 40. Better late than never!

Hago memoria y así a ojo diría que han pasado unos 7 años desde que empecé a leer el blog.

Recuerdo una época de ser muy fan, hasta me hice un blog (que abandoné a los dos días)de lo flipado que estaba con Infame. Empecé a leerte estando en el instituto, hasta te pregunté sobre si me recomendabas meterme a ingeniero informático. 1 año duré en la carrera. No era lo mío, desde luego.

Me ha hecho ilusión hasta que se completase automáticamente mi nombre al ir a escribir el comentario. Maldita nostalgia.

En fin, que me alegro por usted. Que le siga yendo bien!

Acabo de entrar porque me he acordado repentinamente de tu blog. Qué agradable ha sido encontrar este “nuevo” post y saber de ti. Pero cuando he visto la fecha de publicación…

Así que seré el primero en volver a decir: VUELVEEEEE.

<3

¡Déjame un comentario choleee!