¿Pensando en alquilar un coche a Europcar?
Antes de hacerlo, lee cómo me estafaron

No te pierdas la respuesta de Europcar en Twitter y el feliz desenlace.

Hola, deja que te cuente mi historia. En verano de 2012 Europcar me estafó 54,26 euros así que me he propuesto difundir este mensaje. Fundamentalmente para ayudar a otros y evitar que les pase lo mismo y de paso tomarme mi peculiar venganza, para qué nos vamos a engañar.

Contraté un vuelo con EasyJet y agregué el alquiler de un coche Europcar durante una semana, un utilitario en su modalidad más barata, sin seguros especiales ni ninguno de los extras que se empeñan en intentarte vender; y todo pagado por anticipado. Hice el viaje y devolví el coche en perfecto estado y con el depósito hasta los topes.

Hasta ahí bien.

La cosa es que pasados unos días me encuentro en mi banco un cargo de 54,26 euros realizado por Europcar. Ahí comienza mi pequeña batalla con uno de los peores servicios de atención al cliente que he visto en toda mi vida, y no he visto precisamente pocos.

Lo primero que hago es llamar al número que figuraba en su página web, el 913 434 503 pero no hay forma de que lo cojan. Siempre comunica.

Tras pasar todo un lunes llamando incesantemente decido entrar por otra vía y les mando un mail a ES_CustomerService@europcar.com

Al día siguiente empiezo a buscar información en foros (es flipante la cantidad de gente a la que han estafado, incluida gente famosilla como Carmen Lomana) y doy con otro teléfono de atención al cliente, el 902 405 020. Llamo y esta vez sí que me lo cogen, todo un alivio. Cuento mi caso en el 902 y me dicen que ‘ellos desde allí no pueden hacer nada’ y que esto lo tengo que gestionar por email, a la misma dirección que había encontrado por mi cuenta el día anterior.

En vistas de que por teléfono no me quieren ayudar y que el mail tampoco lo contestan decido pedir ayuda a Europcar por Twitter en su cuenta @Europcar_ES. Por desgracia es una cuenta que apenas usan para echar balones fuera y hacer publicidad por cuatro duros con lo que pasan los días y nadie me contesta.

A los cinco días, y sin haber recibido todavía contestación al mail, me contestan en Twitter ¡para dirigirme al 902! En ese momento ya me puse de muy mala leche, una semana esperando para que me manden de vuelta al mismo canal en el que no me han querido atender. Entablo conversación por Twitter y tras cuatro o cinco tweets cruzados desisto, habrá que esperar al mail.

Días más tarde recibo respuesta a mi primer mail, una respuesta genérica donde dice que analizarán mi caso y que me espere.

Once días más tarde al fin recibo una respuesta con una explicación. Resulta que los 54,26 euros que me han cobrado van en concepto de un seguro para neumáticos y lunas que, según ellos, contraté.

Esta es la clave de todo el asunto. Resulta que tienen tres tipos de seguros extra (cada uno con una franquicia más baja que el anterior) y el que dicen que contraté es el más básico de todos. Sólo eso ya me da la razón porque, si en realidad yo fuera un jeta que contrata cosas y luego niega haberlo hecho para obtener una devolución, ¿no habría contratado la opción más cara?

En estos sitios tienes que dejar tu tarjeta de crédito como garantía sobre el coche y te hacen firmar sobre una pantallita para ellos poder tramitar los cargos que se deriven del uso del coche (desperfectos, multas, etc.) además de cargar un deposito inicial. Y esa es la firma que aparece en la factura que me mandan, sobre una información a la que yo no tuve acceso al firmar.

Pero el caso es que yo no pedí ningún seguro (de hecho rechacé todos los extras que el agente de la oficina de recogida se empeñó en intentar venderme: seguros, coches más grandes, transmisión automática, GPS, devolver el vehículo sin repostar, etc.) así que les pido que me devuelvan ese dinero.

Tres días después recibo respuesta a mi correo con una nueva negativa, no me van a devolver mi dinero.

Les mando un último email explicando todo y advirtiendo que si en una semana no me han devuelto mi dinero habrían perdido un cliente para siempre y que me empeñaría en que mucha gente se enterase de sus prácticas (cosa que, con toda seguridad, implica unos daños en imagen superiores a los 54,26 euros).

No me contestaron, y es por eso que a día de hoy jueves, 14 de diciembre del 2017, ya han leído estas líneas 190 personas. Mientras tanto corre su lento curso una reclamación en la Oficina del Consumidor (sobre la que no tengo ninguna esperanza, porque al fin y al cabo es su palabra contra la mía).

Y eso es todo, si quieres contactar conmigo estoy a tu disposición en europcar@infa.me y en la cuenta de Twitter @infa_me y, por supuesto, yo no tardaré semanas en contestar los correos.

Gracias por tu tiempo,
Hugo