El cuello de las casacas sanitarias

Hoy voy a confesaros uno de mis mayores odios, algo que he llevado en mi interior durante toda mi vida y que ahora me dispongo a exteriorizar, fotografía de stock mediante. Mi confesión es que odio las casacas de cuello de pico de los médicos.

Fotografía del desagradable pecho de un médico

La verdad es que desde siempre he sentido animadversión hacia los cuellos de pico, en todo tipo de prendas, desde camisetas a jerseys. Es algo que estoy intentando controlar e incorporar a mi vestuario pero que en el caso de las camisas de los médicos se me va directamente de las manos.

Para entender el mal rollo hay que ponerse en situación. De entrada, cuando uno ve una de estas casacas es generalmente porque está en una situación incómoda, sea en la consulta del dentista de barrio o en un hospital, así que la predisposición ya es mala. Pero pongamos el ejemplo de la consulta del dentista.

Dentista

Tu estás ahí, tumbado en ese sillón motorizado tan extraño, plasticoso, con ese aspecto tan peculiar que hace imposible para profanos identificar si se trata de un modelo nuevo o de uno de hace quince años, mitad industrial y mitad familiar.

De la base del mueble parten varios tentáculos, a nuestra izquierda se nos presenta una especie de lavabo diminuto con un vasito de plástico, ideal para escupir sangre. Y también perfecto para sentir como algunos hilillos de baba ultradensa se valen de la anestesia para pender a sus anchas, entre tu labio inferior y el lavabo en cuestión, segundos antes de concluir con la agonía.

Por encima de la cabeza está la lámpara, con ese tono amarillento de faro de Renault 12 y ese vidrio deformado como de cristal de puerta de ascensor viejo que evita deslumbramientos.

La última parte basculante es el brazo que sostiene las herramientas del dentista, que siempre resulta muy sospechoso porque cada herramienta (el torno, el aire a presión, el agua, etc.) parecen de su padre y de su madre, como si el dentista hubiera ido comprando cada uno de esos módulos en el mercado de segunda mano, de otras clínicas que cerraron o renovaron su equipamiento; y los hubiera empalmado en su propio cacharro aunque no fuera el mismo modelo.

Y entre todas esas cosas se debate nuestra vista, si os fijáis todo da malas vibraciones y el resto de nuestra panorámica disponible es la bandeja de los algodones y la figura del propio dentista, reclinado hacia nuestra cara, muy pegado. Y ahí es donde entra el tema de la casaca.

Pelillos a la mar

El dentista lleva mascarilla, imagino que en parte para no desmayarse con el fétido olor de las muelas picadas, y en parte para no respirar en la boca del paciente. Pero sin embargo no tiene inconveniente en usar una casaca de cuello de pico, de mucho pico, que permite total libertad a su pecho y pelambrera correspondiente.

Yo os aseguro que lo paso mal, no puedo evitar pensar que alguno de esos pelos rizados terminará metido en mi boca en el fragor de la batalla, o dentro de mi pecho si es que me estuvieran operando. Es un miedo visceral que me obsesiona mientras estoy cerca de cualquier médico con una de estas casacas, y a la vez no puedo evitar imaginar que tras esa fina capa de tela está el tío en pelotas; ahí, justo ahí, mientras urga en mi boca o recauchuta mi organismo.

La cosa se agrava enormemente si el doctor lleva colgada alguna medallita de oro, que al inclinarse asome por la abertura, o que tenga ya cierta edad, en cuyo caso los pelillos son de color grisáceo. Y en ese caso uno no puede evitar pensar en el mucho mundo que habrán visto esos capilares, asomados al cuello de la casaca como si de la ventana del tren se tratase, viendo pasar simposios y conferencias de esos tan útiles para adornar las paredes de la sala de espera de la consulta con el certificado de asistencia.

Ya fuera coñas, imagino que algún sentido tendrá esta vestimenta, ya que la ropa de trabajo suele estar bastante bien diseñada (por razones obvias). Pero, por favor, si alguno sois del gremio haced caso a vuestro bienhechor Hugo y poneos una puta camiseta debajo.

Gracias.

18 comentarios, debe haberse caído Twitter o algo

Curiosamente, mi dentista es mujer, y se ponía una camiseta al menos…y cuando no lo hacía…bueno, pelos precisamente no había.

En cuanto a los médicos (cirujanos, concretamente) iban con el traje este que tapa todo pero en quienes sí lo he visto ha sido en enfermeros y celadores…como bien dices es algo asquerosete.

PD: ¿Y los apuntes laterales? ¿Tan pronto han muerto? :(

Suelen llevar una camiseta, al menos los que me he cruzado. Por supuesto que en quirófano llevan además las batas y los delantales. También los veterinarios cuando pasan de modo “Dame la patita” a modo “Sujeta que le vamos a meter el termómetro”. Eso de que debajo hay una persona desnuda, no.

El objeto de que leven cuello de pico es simplemente porque se tarda menos en vestir y es más cómodo, y si una persona tiene que ayudar a otra, no hay tiempo para que se coloque el jersey con cuello vuelto de cisne, eso para presentaciones en California.

Mi dentista lleva uno de esos trajes que son totalmente rectos en el cuello y sé abrochan en el lateral. Además es blanco impoluto.

“No puedo evitar imaginar que tras esa fina capa de tela está el tío en pelotas”

Había olvidado una importante nota mental: no leer artículos de Hugo con la boca llena de cereales del desayuno. Especialmente lo remarcado en negrita.

Macho por la descripción que has hecho de la consulta de un dentista solo puedo preguntar ¿a que clase de dentistas vas tú? :S

mikelfruits, los apuntes laterales son un recurso que utilizo cuando quiero expresar algo al margen de la narración principal, si no procede no procede. No es una cosa estética, vaya.

Y sí, los cirujanos usan la batamanta esa, pero eso es cuando ya están en faena, mientras tanto llevan la casaca que yo comento.

ElGekoNegro, pues suerte has tenido, yo he visto muy pocas camisetas bajo esas casacas, y sí muchas pelambres, de esas que asoman hacia la nuez.

elMagnate, tu dentista es el típico entonces, el ‘de icono’. Me acabo de dar cuenta que hasta el dentista de Buscando a Nemo lleva una de las que yo digo.

mced, me alegra que te haya hecho gracia, es el objetivo de todo este tinglado.

Alexliam, como dirían en Solo en casa II. Perdido en Nueva York, voy a ‘los mejores de la ciudad’.

Te tomo la palabra, el mío lleva crucifijo de oro con Jesucristo crucificado y corona de espinas incluida, a modo de pack, acompañando a esos miles de pelillos que intentan saltar (huyendo claro está) del pecho lobo de mi dentista para meterse en mi boca, jeje.
Pero tranqui, no te preocupes, que la cadenita está perfectamente estudiada como para que no se te meta en la boca pero sí para que Jesucristo esté, todo el rato, dándote golpes en la cabeza a modo de “gota malaya”.

Cuando juego a médicos y pacientes (psiquiátricos) con mi esclavo, siempre me pongo una bata blanca con pico. Pero si jugamos a cirujanos y pacientes (con traumatismos), me pongo una bata verde muy parecida a la de la foto. De modo que, por mi experiencia, puedo confirmarte uno de tus mayores temores:

Efectivamente, debajo de los pantalones y la bata verde con cuello de pico no llevamos nada. Ni siquiera gallumbos. La próxima vez que el paquete de tu velludo dentista roce tu mano o tu costado mientras hurga en tu succionadora boca, fíjate y te darás cuenta como no miento.

Por cierto, aunque no tengo estudios específicos de medicina, según qué intervenciones sí podría hacértelas yo. Tengo experiencia, no te cobraría nada, y además te ahorrarías la anestesia. ¿Hacemos trato?

Estabas provocando a gritos el último comentario con esta entrada :-P

¡GUAU, Christian! ¡Menudo Favicono el tuyo! ¡Qué tío más guapo! ¿Cómo no me había percatado hasta ahora? Nada, nada, te añado a mi lista (negra, pero con los márgenes rosa) de comentaristas sodomizables.

Extiendo a tu ser mi oferta de trabajos de odontología y/o medicina general sin anestesia, chaval. ¿No has pensado a veces que deberías donar tu cuerpo a la Ciencia? No hace falta esperar a que te mueras para ello. Prometo devolvértelo casi en las mismas condiciones en la que me lo entregues.

Pijus Erectus, espero que te guste el juego visual en que ha quedado tu favicon bajo el de Christian. Más gráfico, imposible.

Tienes razón, Hugo, hasta creo que se me ha puesto más gordo, tieso, duro y venoso. El cero luce con más explosividad. Por otro lado el tuyo, Hugo, tan cerca del mío, no parece rosa si no rojo de deseo y/o celos. No sufras, tengo nick para ambos. Soy muuuy generoso y tengo mucho aguante.

Además, quería ver cómo quedaba mi nick apuntalándote. Claro que, con el Favicon de Chistian, es más gráfico.

La entrada me ha recordado el día que vi al ginecólogo que me habían asignado y sus dedos tremendamente peludos (que no me tocaron, a dios gracias).

¿Por qué los ginecólogos y ginecólogas no usan guantes para hacer las exploraciones?

:S

¿No usan guantes? oO

Pijus Erectus, en mi caso, tienes medio camino hecho, ya que no tienes que saltar el problema de la orientación sexual para conseguir lo que deseas. Creo que, sólo por eso, ya debería perder todo el interés para ti. Tu excitación reside en desear algo que no puedes conseguir :-P

Muy grande el juego de gravatars.

Así, por llevar la contraria: me pone un huevo los tipos con pijama de quirófano. Todos están más guapos así. Y va, me echo un novio médico, ¡y se pone el pijama con botoncitos laterales blanco y soso! ¡No, así no! Eso de ir recatado que lo haga cuando le toca atender a gente como tu, a mi que me venga con uno fácil de quitar.

Burrada camionera después…

1. Para mi es “pijama”, y no me acostumbro a leer “casaca”, pero nos entendemos igual.

2. Yo no me pongo camiseta debajo cuando voy con el pijama porque no soy friolera, la gente que conozco que lo hace es para no pasar tanto frío. La de que quede mejor sólo influye a la hora de elegir el color de la camiseta. No la opción “llevar o no”.

3. No nos dejan llevar camiseta de manga larga (o bueno, camiseta que se vea) a quirófano. Los veterinarios no nos gastamos en delantalitos y tal, así que queda un poco guarro si te dejan llevarla. Aunque creo que es una regla sólo contra las de manga larga (que son las que llevan).

Y poco más. No sé porqué usan ese y no otro. No me lo he preguntado, me gusta más ese, pero los hay tanto de cuello en pico como de cuello redondo. Así como gran variedad de disposición de bolsillos o colores. Al final tendrá mucho de costumbre.

mced, mi ginecóloga creo que sí llevaba, tampoco tenía muchas ganas de mirar lo que estaba haciendo. De todas formas, debería ser una práctica habitual.

Noo! Maldito post!
Justo ahora acabo de conseguir trabajo como radiofísico en un hospital y cuando me mostraban el hospital tan solo podía pensar en el cuello picudo que llevaban todos… me veo que me va a tocar depilarme…

Por lo que veo, siempre has tenido dentistas masculinos… Si no, tu perspectiva sería muuuy distinta ;-)

Comenta lo que quieras, si no me gusta lo borro y listo