18 consejos para empresarios

Es un hecho más o menos reconocido que la parte más complicada de tener un negocio es la gestión del personal. Desde la búsqueda del talento para contratar, hasta la planificación del trabajo del día a día para sacar el máximo rendimiento a la plantilla.

Lo de la superinteligencia es coña ¡eh!, no necesito usarla para avalar nada. Mi propia fama me precede.

Yo no es que sea precisamente un experto en la materia (sólo he tenido cinco jefes en toda mi vida), pero, creedme, si tenéis un negocio (sobre todo de oficina, que es lo que yo conozco) puede que alguno de mis consejos os facilite un poco las cosas. Algunos de los consejos son cosas que he visto hacer bien, otros son cosas que he visto hacer mal y que les he dado la vuelta, y otros son cosas que se me han ocurrido y que no puedo avalar con más que mi superinteligencia.

Fotografía de un padre y su hija entrando a un edificio de oficinas en el que hay un anuncio de LEGO en una pared, que simula ser un ladrillo de LEGO en mitad de un muro real

Bobasonic.

  1. Informa, informa e informa. Mantén informada a toda la empresa de todas las cosas relevantes que vayan sucediendo. No es cuestión de dar la tabarra constantemente, ni siquiera tiene que ser nada formal, pero un simple mail cada dos semanas es suficiente para mantener al personal al tanto. Si quieres que tus empleados se dejen la piel por tu empresa, tienes que asegurarte de que sientan que es en realidad ‘su empresa’, y eso sólo puede conseguirse con una buena comunicación empezando por la cúspide del organigrama.
  2. Al hilo del tema anterior, no permitas que haya rumorología dentro de tu empresa. Si hay malas noticias, procura darlas tú antes de que empiecen a correr por los pasillos. Los cuchicheos entre las trincheras son el cáncer de cualquier negocio y desmoralizan hasta al empleado más entregado. Si las cosas se ponen feas, o muy feas, toma el toro por los cuernos y habla con la gente de tú a tú, antes de que no estén dispuestos a escuchar.
  3. Gasta pasta en sillas cómodas, teclados, ratones y monitores de calidad; punto. Racanear en el confort de la plantilla es toda una declaración de intenciones, además impacta directamente sobre la productividad. Se podría resumir en que, si tomas decisiones cutres, tendrás empleados cutres.
  4. Sé consistente con las políticas de gastos, es decir, que no te pase lo típico de ponerte a contar las pesetas mientras se te están escapando los duros. Si no quieres que tus empleados aprovechen cualquier viaje de empresa para pasar cargos abultados da tú el mismo ejemplo y no despilfarres. Es muy difícil de aguantar el discurso de ‘hay que apretarse el cinturón’ llevando camisas a medida y veraneando por medio mundo.
  5. Muy relacionado con el anterior, si quieres que tu rol en la empresa sea el de ‘uno más’ ten los mismos medios que los que das al resto de tus empleados. Si te compras un portátil de 2000 euros (o cada nuevo iPhone que sale) a cargo de la empresa, cuando el resto de la plantilla tiene equipos de mierda no te sorprenda que te empiecen a ver con la típica distancia ‘de jefe’.
  6. Compra fruta. Tener un frutero repleto cuesta literalmente cuatro duros, decora la oficina, alegra a la gente y estoy seguro que hasta reduce las bajas por enfermedad.
  7. Compra libros. Fomenta que los empleados encarguen libros a nombre de la empresa y se los lleven a casa para aprender más por su cuenta. Cuando la gente crece profesionalmente es cuando más rendimiento producen.
  8. Asigna a cada responsable de departamento presupuesto para que inviten a comer (o a desayunar) a todo el equipo por lo menos una vez al mes. Es la forma más barata de hacer ‘team building’ y generalmente es más productivo que cualquier reunión de pacotilla.
  9. Asegúrate de contratar a gente con talento (como si eso fuera fácil, ya), y una vez los tengas, déjales que trabajen a su modo. No significa que cada uno haga lo que le salga del nabo, pero entiende que lo que estás pagando no es el tiempo de la gente, sino su capacidad de trabajo, sus conocimientos y su responsabilidad sobre las decisiones. Si crees que estás contratando simples herramientas que hagan lo que pides te vas a meter una buena hostia, sobre todo en el caso de que des con gente dispuesta a ejecutar cualquier orden aunque la consideren errónea.
  10. Fomenta la formación cruzada y que cada empleado pueda aprender algo de cada uno de los demás. Que el comercial que manda una newsletter sepa algo de HTML puede suponer sólo un par de horas de formación y un ahorro infinito en interrupciones al departamento técnico. Igualmente, que hasta el último peón de la empresa sepa respetar una guía de estilo al escribir un simple mail evitará un montón de malas impresiones de clientes y proveedores.
  11. No des a nadie bonus ni variables salariales, ni siquiera a los comerciales. Aceptar un variable por objetivos es reconocer abiertamente que normalmente uno trabaja a medio gas y que sólo rinde de verdad cuando hay más pasta de por medio. Desde mi punto de vista el estar contratado ya es suficiente motivo para dar el 100% cada día con la máxima profesionalidad.
  12. Otra cosa muy distinta es dar participación accionarial en la empresa. Dar parte del salario en acciones, si te lo puedes permitir, es la forma más eficaz de comprometer a los que tienen puestos de responsabilidad con el proyecto a largo plazo.
  13. No pongas nombres rimbombantes a los puestos del organigrama. Si lo haces terminarás en una guerra de egos por ver quien tiene la firma de correo más larga y al final en tu empresa hasta el becario será ‘manager’ de algo. Que nadie tenga firma en sus correos ni puesto en sus tarjetas es una buena forma de evitar esto de raíz. Haz que el trabajo de cada uno sea lo que hable por ellos, no su firma.
  14. Estandariza las herramientas y exige su uso por parte de todos. Si en la empresa se usa Google Docs (o el software que sea) no permitas que nadie use otra cosa, a no ser que esté plenamente justificado. No es cuestión de ponerse bruto, pero hay que asegurarse de que todo el mundo hable el mismo idioma.
  15. Siempre que sea posible compra el mismo hardware para todos los puestos. Antes o después se romperá un portátil y, dolerá menos, si sabes que todos los componentes podrán servir como repuesto para cualquier otro de los equipos de la empresa.
  16. No restrinjas las conexiones a internet con proxys ni demás soluciones mierdosas. Además de ser un insulto hacia el sentido común de los empleados es muy dañino en los habituales casos de falsos positivos, es decir, cuando el proxy prohibe el acceso a una página que es totalmente necesaria para el desempeño de la tarea de un empleado. Si en un momento dado la conexión a internet va lenta manda un correo a toda la plantilla pidiendo que por favor quiten el Spotify de turno, y listo. Si tus empleados se van a distraer durante horas por tener acceso a Facebook probablemente el problema no esté en el hecho de que puedan entrar en Facebook, sino en el tipo de gente que has contratado; si les quitas Facebook se entretendrán haciendo collares de clips.
  17. Gestiona con cautela las urgencias y determina razonadamente lo que es verdaderamente urgente, y lo que no. Prácticamente ningún empleado se negará a hacer un sobreesfuerzo (trabajar fuera de horario, básicamente) si se presenta una urgencia puntual, pero eso es un cartucho que sólo se puede gastar muy de cuando en cuando, así que no abuses o se volverá en tu contra. El cuento del lobo, vaya.
  18. Subcontrata para obtener mejores resultados, o resultados más rápidos, de los que podrías conseguir si se hiciera el trabajo dentro de la empresa. Pero no subcontrates para que algo sea simplemente más barato, probablemente el resultado final sea una mierda.

Y creo que eso es todo, si se me ocurren más haré un volumen 2. Luego un recopilatorio de ambos volúmenes en el que falten un par de consejos, los más queridos por el público para, finalmente, sacar un recopilatorio definitivo que sí contenga todos los consejos, más un par inéditos de discutible calidad.

20 comentarios, se reproducen por esporas

Genial Hugo.

Esto tendrían que tenerlo todos los responsables de empresas grabado a fuego en la cabeza, y mi actual jefe especialmente el punto 3.

Un placer leerte, como siempre.

Por la línea en la que va esta entrada, estoy seguro de que te va a interesar este podcast: http://manager-tools.com/podcasts/manager-tools Un par de tíos hablan sobre lo que se necesita para ser un gran administrador, de una manera que exuda profesionalismo y entusiasmo por el tema.

De acuerdo con tu primer punto, ellos insisten que lo más importante no es sólo el flujo de información vertical, sino una verdadera comunicación, fomentada por las juntas semanales que ellos denominan One-on-Ones.

http://manager-tools.com/2005/07/the-single-most-effective-management-tool-part-1
http://manager-tools.com/2005/07/the-single-most-effective-management-tool-part-2
http://manager-tools.com/podcasts/manager-tools?filter0=7

De verdad, una gozada de podcast.

¡Steve Jobs se ha reencarnado! Ahora a ver como hago que los dueños de mi empresa lean esto sin que les llegue de mi parte (en cuyo caso será descartado automáticamente).

Totalmente de acuerdo contigo en la mayoría de los puntos.
Sobre todo en el punto 3, debería enviarse a cada uno de los “grandes” empresarios de este país.
También muy de acuerdo con el punto 16, he visto gente en sitios con proxy (y otras restricciones) que se distraían con otras cosas (lo collares de clips era algo imposible porque no había ni clips…). La política de este tipo de restricciones lo único que hace es “asquear” más al empleado, ya que es tratar a una persona como si fuese un “delincuente” antes de “delinquir”.

Genial y placer leerte

Yo debo de ser muy, muy afortunada, porque excepto el 8 y el 15, en mi empresa se cumplen todos los puntos. Además, cada cual tiene flexibilidad horaria para poder tener vida privada, estamos bien pagados, bien tratados, etc.

Claro que somos 11 personas y así es mucho más fácil de gestionar…

Y después de llevar 8 horas sin dormir haciendo un trabajo de la gestión de personal (en el que tengo que explicar exactamente lo que has escrito además de por qué se producen y todo el rollo) veo que escribes nuevo post. Yo que pensaba desconectar del tema vas tú y me lo recuerdas, gracias.

Entre tu post y lo de Jobs…
Voy a tirarme por la ventana, ahora vuelvo (es broma, primero tengo que entregar el trabajo).

Daniel Generoso
06/10/2011 a las 11:30

Muy práctico y sincero, como siempre. Felicidades de nuevo Hugo. Este enlace va a favoritos de mi carpeta “to-do-cuando-sea-empresario”. Mientras tanto intentaré aplicar esta filosofía de trabajo a cualquier mindundi que pueda tener a mis órdenes. Ar.

Mi empresa en vez de hacer todo eso nos manda un correo diciendo que desde dirección piden que veamos el discurso de Guardiola (en el que pedía esfuerzo y sacrificio) que es muy interesante…

Es más barato HOYGAN! (pensaron)

Ostis ¿yo no había dejado un comentario aquí esta mañana? ¿no llegué a publicarlo? Cagonros, pues era bien largo.

Siempre había creído que la parte más complicada de tener un negocio era hacer clientes y mantenerlos. Pero bueno, interesante artículo aunque no vaya a aplicarlo salvo en alguna otra reencarnación (mí indio cobarde no emprendedor)

Creo que estos 18 mandamientos se podrían resumir en uno:

No seas un cutre.

Yo creo que podemos resumir esto así: los trabajadores son personas que si no están contentas e integradas en la empresa no darán un palo al agua, así que no seas un capullo y trátalos como las personas que son. Así es como la gente se vuelve productiva, no puteándolos a lo grande.

Shock, mas que “No seas un cutre” también es “No seas un empresaurio” o “No seas tan español” Porque todos y cada uno de los puntos, bueno, su antítesis, los he sufrido allí por donde he ido.

Simplemente, genial.

Enhorabuena, magnificamente explicado y unos muy buenos cimientos para comenzar a trabajar.

Me gustaría saber cúales de estos puntos has visto hacer mal y les has dado la vuelta. I cómo lo hiciste? Gracias!

Has escrito 18 obviedades sin correr el mínimo riesgo de que venga alguien a llamarte enterado acogiéndose al hecho de que no has dirigido una empresa en tu puta vida.

Lo peor de todo, es encontrarte con un albañil como tú o como yo que ampare la incompetencia jefecil, aduciendo que “los jefes tienen que ser duros, si no, no se hacen respetar”. La madre que parió al próximo que me diga algo así. Period.

Ha quedado un poco extraña la forma que he tenido de expresarlo, pero, sí, como siempre, subrayo hasta la última coma de este artículo.

Alan, gracias, aunque no soy muy de podcast, me lo apunto.

Kids, ya lo siento tío, no tengo constancia de que haya habido ninguna caída, pero eso, mis disculpas. Si pudieras intentar volver a redactarlo te lo agradecería enormemente.

Toni, sólo he tenido responsabilidad directiva en mi vida, fue en mi primer curro y era porque no había nadie más, así que poco de esto podría haber aplicado (además en ese momento no tenía ni la menor idea de muchas cosas). En el resto de mi curros no he podido cambiar mucha cosa respecto a lo que me he encontrado, si bien hay cosas como el punto 9 y 11 que los intento dejar claros desde el proceso de selección, y cosas como el 13 que me encargo de lidiar por mi cuenta e intentar extender a los demás, por ejemplo, mi firma de correo es mi nombre y la URL de mi empresa, sin nada más.

Gracias a todos.

Suscribo totalmente los 18 puntos… Tenían que darles un folleto en el registro de empresas con estas medidas. Lo de las tropecientas direcciones de e-mail para una empresa con 3 personas es la leche también.

Este blog es tan bueno como el anterior por eso se echan de menos más actualizaciones… pero bueno, di tú que es gratis y tampoco se puede uno poner a exigir :)

Un saludete!

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