De momento, mejor en papel

Hace aproximadamente un año se lanzó al mercado Passbook, el tinglado de Apple para distribución de entradas (cupones, billetes de transportes, etc.). En este tiempo las entradas digitales se han popularizado lo suficiente para que, incluso en España, ya puedan usarse para cosas tan variadas como subir a un tren de Renfe o entrar en la sala de un cine Kinepolis.

Desde algunos años antes, aerolíneas como Iberia ya tenían sus propias soluciones para distribuir billetes electrónicos. No eran tan refinadas y sólo valían en algunos aeropuertos, pero representaban un comienzo.

Fotografía en blanco y negro de un montón de entradas de cine

Matt.

La cosa es que, pese a que en principio la idea de tener en tu móvil una entrada y olvidarte del papel (no tienes que imprimir nada ni se te puede olvidar el ticket en casa) resulta muy atractiva (también por el indudable factor techie), en la práctica, termina presentando más inconvenientes de los que podría parecer.

Es típico en cualquier etapa inicial de adopción tecnológica, pero aún así quiero reflexionar sobre ello.

Muchas de las cosas que voy a comentar no son inherentes a la tecnología pero sí a la forma en que está implantada actualmente en la mayoría de sitios y, a fin de cuentas, en estos momentos la realidad es la que es.

Desventajas del móvil frente al papel

  1. Si el móvil se te queda sin batería se jodió el invento. Lo sé, es un argumento un poco peregrino, pero es un riesgo más, sobre todo en eventos a los que entras tras estar todo el día fuera, vuelos con escalas largas y demás situaciones en que los smartphones muestran su mayor debilidad.
  2. Mientras te validan la entrada no puedes estar atendiendo una llamada o escuchando música. Parece una chorrada, pero te corta el flow si vas solo.
  3. Sí, se podría resolver digitalmente, pero no se hace.

  4. Las entradas en papel (sobre todo en cines) suelen llevar por detrás promociones u ofertas, con la entrada en Passbook te quedas sin el 2×1 en T.G.I. Friday’s.
  5. Es muy habitual que en sitios grandes, con varias colas, las entradas digitales sólo se validen por una de las colas mientras que las de papel (que implican sólo romper un troquel) se aceptan en todas. Ir con el móvil en la mano y ver que todo el mundo con su obsoleta entrada de papel pasa a toda velocidad hace sentirse gilipollas a cualquiera.
  6. ¿Improbable?, sí, pero seguro que pasa más de lo que se podría pensar.

  7. En muchos sitios le tienes que dar el móvil al de la puerta para que lo pase por el lector (a menudo golpeando la pantalla contra un cristal). A mí, personalmente, no me gusta darle mi teléfono a un desconocido y me plantea una duda paranoica, ¿qué pasa si en el proceso de lectura de la entrada se le va tu móvil al suelo? pues ya tienes montado un plátano que con papel nunca se habría producido.
  8. Si te gusta coleccionar entradas no hay nada comparable a guardar la entrada en papel. El encanto de lo tangible es innegable.
  9. Llegado el momento, su reventa es más complicada (necesitas dar con alguien que también use Passbook, que ambos tengáis cobertura y encontrar el mail en el que te llegó la entrada original, además de la trazabilidad mutua, que en una transacción de esas características no suele ser deseada por ninguna de las dos partes).

Como veis, no mentía, muchas de las cosas que planteo son riesgos residuales o cosas que a futuro estarán resueltas pero yo esto lo veo como pedir comida a domicilio y pagar en la web en lugar de en efectivo. Sí, te ahorra tener cash en casa, pero si el pizzero aparece una hora tarde o con el pedido cambiado tú ya has pagado la comida por hacer la modernada y te tienes que poner a reclamar, mientras que si hubieras esperado a pagar en efectivo le rechazas el pedido, chapas la puerta y a otra cosa mariposa.

En el próximo pasquín os explicaré por qué es mejor viajar a caballo a hacerlo en uno de esos modernos ‘coches’.

8 comentarios, les das la mano y te cogen el brazo

Los únicos puntos consistentes son los 4 y 5 (los otros son cosas tan superficiales que ni las habría contemplado).

El ejemplo que has puesto de la comida a domicilio, ¿no es el mismo caso que en un restaurante de comida rápida, donde pagas antes de ser servido? También un restaurante corre el riesgo de que el cliente se le vaya sin pagar y toda la vida han servido antes de cobrar. Siempre hay alguien que tiene las de perder en una transacción, es inevitable.

Christian, no, no es el mismo caso. En el del restaurante estás en el sitio, el dinero que acabas de dar está ahí físicamente y a las malas puedes hablar con el encargado, poner una reclamación, liarla ante el resto de clientes, etc. En el caso del pizzero tú has pagado online y, aunque la pizza venga hecha una mierda, nunca te va a devolver la pasta el tío en efectivo ni nada parecido.

No es cuestión de tener ‘las de perder’, es emplear una modalidad de pago en la que por tener algo más de comodidad te pones en una situación en la que, ante el más mínimo problema, has perdido toda capacidad de negociación.

Creo que ésta frase: “No es cuestión de tener ‘las de perder’, es emplear una modalidad de pago en la que por tener algo más de comodidad te pones en una situación en la que, ante el más mínimo problema, has perdido toda capacidad de negociación.” tendrías que haberla puesto en el blog original.

Así es como he conseguido entender todo el post y darte la razón ;)

Algún día también funcionará con el DNI, pasaporte o con biometría. Solucionaremos el tema de la batería o olvidarnos de la entrada, pero seguiremos teniendo el resto de problemas.

¿La gente ya no comenta nunca, o es que ya no hay gente?

El problema de la batería es enorme, pues ahora muchos planes y acciones dependen exclusivamente de que el teléfono esté siempre encendido.

Buena argumentación en el resto de los puntos, ninguno está cogido por los pelos, a ver si aprendo.

zrubavel, el motivo es que he perdido lectores a punta pala. Este post en concreto no llega ni a 200 hits.

Si le das el móvil al de la puerta, se lo puede quedar. La ley lo respalda: si le dejas o le das algo a alguien en la mano, no es robo.

Yo tengo una modesta opinión, hay que preservar la naturaleza los arboles son las arterias de la misma y es fundamental conservarlos, por otro lado, todos o una gran mayoría, disponemos de móvil y en los mismos aplicaciones absurdas, pues bien, consigamos que todo se mueva hacia el mismo y preservemos la naturaleza. Si al papel, pero reciclado, es un proceso caro pero mas caro sera quedarnos sin bosques.

¡Apúntate!, ¡habla!, ¡apúntate!, ¡habla!