Americanas

Recauchutado del
1/12/2008

No, no me refiero a las mujeres nacidas en América o, mejor dicho, estadounidenses. Ya que nadie llamaría americana a una mujer canadiense, al igual que nadie llama sudamericanos a los brasileños, cosas de la vida. Pero bueno, al turrón, quiero hablar de las chaquetas americanas.

Más concretamente, remarcar dos detalles que siempre me han enamorado de este tipo de prendas.

Fotografía de un pavo llevando una chaqueta americana con bastante estilo

Bolsillo interior

‘Ye lo mismo señor, dólares que pesetes’.

El primer detalle es lo placentero que me resulta usar el bolsillo interior, en el lado izquierdo como mínimo. Es una cosa superior a mí, si llevo una prenda con bolsillo interior (y más aún en una americana) necesito usarlo sí o sí. Os parecerá una gilipollez pero me encanta el gesto de echar mano al interior de la chaqueta, sacar la cartera (o el móvil, o un plano de Metro, o el papelito de un chamán africano, lo que sea) y luego volverla a guardar, es algo mágico. Deslizo la mano por la abertura de la chaqueta y, ¡ta chán!, todo vuelve a su sitio.

Lo malo es que hay que tener mucho cuidado en sólo meter cosas de pequeño tamaño y más o menos planas para evitar que se formen bultos. Formas extrañas que reventarían la estética molona obtenida gracias al bolsillo, pero bueno, esto es inherente a todos los bolsillos, también a los de los pantalones.

Esto es una referencia yé-yé para los lectores maduritos. Y la anterior no digamos.

Si uno no cuida este aspecto termina como el pobre Indiana en los juegos de LucasArts, que lo mismo te cabe en el bolsillo el pilón de un cordón de terciopelo para romper un sello en el suelo de un templo, que un trofeo de oro con el que emborrachar a un armario de dos puertas en un castillo nazi.

Caída

El segundo asunto del que quería hablar es sobre otra cosa que me pirde, más sutil que el anterior; la caída de la tela de la espalda (imagino que tendrá algún nombre técnico en corte y confección).

Me encanta ponerme una americana y ver en el espejo que la pieza de la tela de la espalda me cae con gracia, siguiendo el contorno de mi espalda hasta el culete. Respingón, vaya. De eso que si echas a correr se elevará ligeramente, dando esa sensación de tío molón que nos alimentan las películas y los vídeos musicales; como el que va corriendo con un ramo de flores o se le pone a llover y le da igual.

No sé, no soy un tipo especialmente coqueto, ni cuidadoso en el vestir pero este es uno de esos detalles que sí me hace sentirme guapete y me da una pequeña alegría.

Así que ya veis, un bolsillo interior y una tela con buena caída y ya soy feliz. A veces soy fácil de contentar.

11 comentarios, imagino que habrá habido una fuga en un penal

Lo de la caída me da igual, pero el bolsillo interior me es imprescindible.
Desde hace años sólo compro chaquetas/cazadoras/abrigos con bolsillo interior. Si no lo tienen no las compro. He llegado a hacer una petición en Zara para que los incluyan en sus prendas y la dependienta me dijo que es una característica que solicitamos muchos…

Coger algo del bolsillo de la chaqueta es muy cómodo, sobre todo comparado con el bolsillo del pantalón. Por no hablar de la diferencia de llevar la cartera en el pantalón a en la chaqueta, un mundo de movilidad se abre ante tus piernas.

El problema del bolsillo interior de las americanas (y del resto de sus receptáculos) es lo atractivo de su contenido para los amantes de lo ajeno, en cuanto uno se la quita.

Sin embargo, es más complicado dejarse los pantalones en algún sitio; sobre todo los que no ligamos ni dentro de un autocar lleno de inmigrantes alegales rusas.

Gayer, pero gayer, gayer.

La cartera. Llevar la cartera en el bolsillo interior y sacarla cuando tienes que pagar algo es uno de los mayores placeres.

Además, estos bolsillos al estar colgando y ser de tela sintética (no sé cuál en concreto) me resultan más cómodos que ningunos a la hora de sacar o meter cosas en ellos. Las chaquetas merecen la pena solo por ellos.

mced, sip sip, interesante apreciación. En mi caso como además suelo usar bolso es una cosa más en la que tener cuidado.

Christian, y por eso soy tan encantador.

Jota, jejejeje, sí, es genial. Es lo que yo llamo ‘momentos James Bond’.

¡Vaya! Yo te hacía más bohemio, más… perroflauta. Lo de la espalda recta y culillo respingón me ha tocado la fibra sensible (la que alimenta los cuerpos cavernosos, evidentemente).

EXIJO que publiques una colección de autorretratos para que tus promiscuos seguidores podamos votar; así podrás saber en qué categoría se encuentra tu culo, a saber (ordenadas de menos a más): hundido, plano, pocho, fofo, maleducado, respingón, provocador, insolente, reposabrazos (el mejor sin duda), exagerado, gordo, culopandero (típicamente femenino; el peor, sin duda).

Si los autorretratos son de desnudos, podremos votar además la subcategoría de textura:
Bebé, melocotón, chandalero (con pelillos negros sólo alrededor del ano), fontanero (con pelillos negros repartidos homogéneamente), albañil (con pelos negros por toda la superficie, y mayor concentración en el ano, generalmente con tarzanitos), camionero (con granos), motero (con muchos granos), taxista (con granos y hemorroides), engullenabos (con prolapso* incorporado).

…y la subcategoría de color:
Puritano (nunca ha tomado el sol), guiri (también llamado “Primer día en playa nudista), bronceadito, mulato, negrito, negrazo.

(*): Disclamer: Si sigues el enlace, ya nada volverá a ser lo mismo. NSFW, creo.

Yo adoro mi abrigo sólo por ese hecho, por el hecho de poder llevar el iPod en el bolsillo de dentro. Y ya en la americana del traje es demasiado placentero.

Y me has matado con lo del “culito respingón”.

Estoy de acuerdo, lo del bolsillo interior es algo muy cómodo, para el celular, la billetera o el iPod. Lo de la caída es algo con mucho estilo.

Me gusta este post.

Pijus Erectus, mi culo es respingón 100%, pero sin ser una cosa exagerada. Y en la categoría del pelo sería albañil, pero recuerda que me depilo.

aya midanid dar donya be har kasi khobi koni badi minbii hata baradaret? aya midanid tamame pesar haye donya daghighan eyne haman?man tajrobe kardam 0 0

¡Apúntate!, ¡habla!, ¡apúntate!, ¡habla!